La Organización Mundial de la Salud lanzó este 23 de julio un paquete técnico con siete estrategias para prevenir ahogamientos. La iniciativa llega antes del Día Mundial para la Prevención de los Ahogamientos y busca que gobiernos y comunidades adopten medidas prácticas, no sólo campañas de advertencia.
Un problema prevenible
La OMS estima que cerca de 300 mil personas mueren cada año por ahogamiento. El riesgo afecta de manera especial a niñas, niños y adolescentes, pero también a trabajadores, viajeros y comunidades expuestas a ríos, lagos, pozos, albercas, inundaciones o transporte acuático inseguro.
El nuevo paquete, llamado PROTECT, agrupa acciones como infraestructura segura alrededor del agua, capacidad de rescate y reanimación, seguridad laboral, transporte acuático, enseñanza de natación, cuidado infantil y preparación ante inundaciones.
Lecciones para México
En México, la recomendación tiene lectura inmediata para vacaciones, lluvias y zonas costeras. No basta con decir “tengan cuidado”: hacen falta clases de natación accesibles, vigilancia en espacios recreativos, señalización clara, protocolos de rescate y planes familiares ante crecidas repentinas.
La OMS también relaciona el cambio climático con mayores riesgos, porque tormentas, inundaciones y olas de calor aumentan la exposición al agua. Cuando sube la temperatura, más personas buscan ríos, lagunas o albercas, a veces sin supervisión suficiente.
El avance de hoy es concreto: hay una guía global que puede aterrizarse en municipios, escuelas y centros recreativos. Prevenir ahogamientos salva vidas con medidas conocidas; el reto es financiarlas y aplicarlas.
Fuentes: Organización Mundial de la Salud.












