8 de septiembre de 2026

Ataques hutíes incendian instalaciones sauditas y dejan al menos 73 heridos

Imagen relacionada con los ataques hutíes que alcanzaron instalaciones sauditas

Una oleada de ataques hutíes incendió instalaciones petroleras y servicios públicos en el sur de Arabia Saudita y dejó al menos 73 personas heridas, informaron autoridades citadas por Associated Press. Los impactos alcanzaron objetivos en Abha, Jazan, Najran y Khamis Mushait, en una escalada que vuelve a colocar el conflicto de Yemen dentro del mapa energético y comercial de Medio Oriente.

El mayor general Turki al-Malki, portavoz de la coalición encabezada por Arabia Saudita, declaró que los ataques golpearon instalaciones civiles y económicas. La ofensiva ocurrió después de varias semanas de choques crecientes entre los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, y fuerzas del gobierno yemení apoyadas por Riad. Esa violencia rompió una tregua de cuatro años que había reducido, aunque no resuelto, la guerra civil.

La ubicación de los ataques amplía su impacto más allá de las ciudades afectadas. Yemen controla una de las riberas del estrecho de Bab al-Mandeb, paso esencial entre el mar Rojo y el golfo de Adén. Una interrupción sostenida en esa ruta obligaría a más embarcaciones a rodear África, con mayores tiempos, seguros y costos de transporte para mercancías y energéticos.

La presión se suma a la inestabilidad en el estrecho de Ormuz, otro punto crítico para los flujos mundiales de petróleo y gas. Los mercados observaron un acercamiento del crudo a los 100 dólares por barril durante la jornada, según reportes internacionales. Aunque la cotización puede variar rápidamente, el ataque agrega una prima de riesgo porque involucra infraestructura de un productor central y una ruta marítima estratégica.

La guerra de Yemen comenzó como una disputa interna y adquirió dimensión regional cuando los hutíes tomaron Saná y la coalición saudita intervino en 2015. Años de combates y ataques transfronterizos dejaron una crisis humanitaria de gran escala. El periodo de menor intensidad permitió canales diplomáticos y una reducción de bombardeos, pero no produjo un arreglo político capaz de integrar a las partes ni resolver el control territorial.

La nueva escalada ocurre al mismo tiempo que se acumulan crisis en Irán, Líbano, Gaza y Cisjordania. El Reino Unido anunció este martes la prohibición de comercio con asentamientos israelíes en el territorio ocupado y argumentó que su expansión perjudica la posibilidad de un Estado palestino. Israel respondió con el cierre de su consulado británico en Jerusalén y la expulsión de representantes del Reino Unido de un centro militar conjunto.

Irán también informó que capturó un dron submarino estadounidense en la entrada del estrecho de Ormuz. El Comando Central de Estados Unidos reconoció que perdió posesión de un aparato Dive-LD por una falla, pero afirmó que era un modelo antiguo de configuración comercial y que no llevaba información sensible ni equipo clasificado. Las versiones coinciden en la pérdida del vehículo, aunque difieren en la interpretación del episodio.

Las consecuencias inmediatas dependen de la capacidad saudita para controlar los incendios, restaurar las instalaciones y evitar nuevas salvas. En el plano regional, cualquier represalia puede afectar la tregua yemení ya erosionada y multiplicar riesgos para la navegación. El saldo de 73 heridos convierte el ataque en un hecho de seguridad humana, mientras su alcance sobre energía y rutas marítimas obliga a vigilar efectos económicos fuera de Medio Oriente.

Fuentes: Associated Press y UPI, informaciones publicadas el 8 de septiembre de 2026.

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