La Fonoteca Nacional inicia este lunes 20 de julio el programa Verano Sonoro 2026, una propuesta de talleres y actividades para que niñas, niños y jovenes se acerquen a la cultura de la escucha durante el periodo vacacional.
Escuchar como experiencia cultural
En una agenda dominada por pantallas, conciertos masivos y contenidos de consumo rapido, la propuesta de la Fonoteca destaca porque invita a detenerse en el sonido. El programa, anunciado por la Secretaria de Cultura, ofrece actividades del 20 al 31 de julio con opciones semanales para participantes de 6 a 11 anos y de 12 a 17 anos.
La noticia importa porque coloca a la escucha como una forma de patrimonio. No se trata solo de aprender musica, sino de reconocer paisajes sonoros, voces, archivos, relatos, silencios y memorias que tambien construyen identidad. Para las infancias, esa aproximacion puede abrir una puerta distinta a la cultura: menos pasiva, mas atenta y mas cercana a la vida cotidiana.
Vacaciones con contenido
El arranque de Verano Sonoro coincide con una amplia oferta cultural de verano en museos, bibliotecas, centros artisticos y espacios comunitarios. La diferencia de la Fonoteca esta en su especializacion: resguardar, investigar y difundir documentos sonoros. Convertir ese acervo en actividades para jovenes ayuda a que el patrimonio no se quede como archivo cerrado, sino como herramienta viva.
Para madres, padres y tutores, la agenda representa una alternativa a cursos de verano centrados solo en entretenimiento. Los talleres pueden estimular concentracion, creatividad, memoria y expresion. Tambien recuerdan que la educacion artistica no depende exclusivamente de grandes escenarios: puede empezar con una grabacion, una historia familiar, una caminata atenta por el barrio o una conversacion sobre lo que se oye y casi nunca se mira.
Un reto para las instituciones
El reto sera mantener accesibles estas actividades mas alla de julio. Si la cultura sonora se limita a una temporada vacacional, su alcance sera pequeno; si se integra a escuelas, bibliotecas y comunidades, puede convertirse en una herramienta de formacion ciudadana.
Verano Sonoro llega en buen momento: cuando el ruido digital parece ocuparlo todo, escuchar con cuidado tambien es una forma de aprender a convivir.
Fuentes: Secretaria de Cultura, Fonoteca Nacional.










