28 de julio de 2026

Canícula y lluvias obligan a cuidar hidratación, comida y traslados

Vaso con agua y luz natural en una mesa

La canícula, las vacaciones y las lluvias intensas forman una combinación que exige cuidados cotidianos: hidratarse, proteger alimentos, evitar golpes de calor y planear traslados con atención al clima. Este lunes 27 de julio, el pronóstico nacional confirma lluvias fuertes en varias regiones, mientras el verano mantiene temperaturas elevadas en buena parte del país.

Calor que no se siente igual para todos

El riesgo por calor aumenta en niñas, niños, personas mayores, embarazadas, trabajadores al aire libre y pacientes con enfermedades crónicas. La deshidratación puede aparecer antes de que alguien sienta sed intensa, por lo que conviene beber agua de manera constante y evitar exceso de alcohol o bebidas muy azucaradas.

Los síntomas de alerta incluyen dolor de cabeza, mareo, piel caliente, confusión, náusea, cansancio extremo y pulso acelerado. Ante señales de golpe de calor, la prioridad es llevar a la persona a un sitio fresco, retirar ropa innecesaria, enfriar con paños húmedos y pedir ayuda médica.

Comida y viajes en vacaciones

La temporada vacacional aumenta comidas fuera de casa, traslados largos y consumo de alimentos expuestos al calor. Para reducir infecciones gastrointestinales, se recomienda lavar manos, revisar que pescados y mariscos estén bien refrigerados, evitar salsas o lácteos en mal estado y consumir agua segura.

Quienes viajan por carretera deben considerar que una tormenta vespertina puede cambiar por completo las condiciones de manejo. Llevar agua, medicamentos, cargador, impermeable ligero y revisar el estado del vehículo ayuda a prevenir incidentes. También es importante no cruzar corrientes ni caminar por calles inundadas.

Descanso y prevención

El bienestar no depende de medidas complicadas. Dormir suficiente, usar ropa ligera, buscar sombra entre el mediodía y la tarde, aplicar bloqueador solar y hacer pausas durante actividades físicas pueden evitar emergencias.

La canícula no significa ausencia total de lluvia; en varias regiones puede alternar calor intenso con tormentas fuertes. Por eso la prevención debe mirar ambos extremos: protegerse del sol y, al mismo tiempo, atender alertas por inundaciones o deslaves.

En una temporada de descanso, cuidarse también es parte del plan. Agua, higiene y prudencia siguen siendo las herramientas más efectivas para volver a casa sin sobresaltos.

Fuentes: Servicio Meteorológico Nacional, Secretaría de Salud, Milenio.

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