Las celebraciones de Día de Muertos de 2026 dejaron tres marcas certificadas en México y Estados Unidos: una Catrina monumental en Ciudad de México, un alfeñique de gran longitud en Toluca y un altar instalado en Los Ángeles. Los proyectos llevaron expresiones habituales de la festividad a una escala poco común. Las cifras, verificadas por Guinness World Records, permiten comparar el tamaño de las obras sin perder de vista que cada una pertenece a una tradición artesanal y comunitaria distinta.
La Catrina superó los 33 metros de altura
El Gobierno de Ciudad de México impulsó la construcción de una Calavera Catrina que alcanzó 33.411 metros de altura. El proyecto requirió la participación de 150 personas y empleó acero, fibra de vidrio, madera, bloques de concreto, andamios e iluminación. La figura se vistió con cerca de 3,000 metros de tela, parte de ella pintada a mano, además de accesorios diseñados para una pieza de esas dimensiones.
La obra tomó como referencia la figura creada por José Guadalupe Posada y después incorporada por Diego Rivera a una de sus pinturas más conocidas. La versión monumental conservó elementos reconocibles de la Catrina, como el atuendo elaborado, aunque tuvo que resolver problemas propios de una estructura a gran escala. La altura certificada corresponde a la figura presentada este octubre en la capital; no debe confundirse con la medida de otros monumentos o con la de personas caracterizadas.
Toluca convirtió el dulce en una pieza de 36.71 metros
En Toluca, Estado de México, el gobierno municipal organizó la elaboración de un alfeñique que midió 36.71 metros de largo. La pieza tomó la forma de Quetzalcóatl y se presentó el 30 de octubre rodeada de cempasúchil. Después de la exhibición, el dulce fue repartido entre asistentes. El récord llamó la atención por trasladar a una sola obra la técnica de una artesanía que suele producirse en tamaños mucho menores.
El alfeñique forma parte de las expresiones dulces del Día de Muertos. Puede adoptar formas de calaveras, animales y otras figuras. En este caso, la elección de Quetzalcóatl vinculó la confección con un referente mesoamericano y con la feria artesanal por la que Toluca es conocida. La marca registrada se refiere a la longitud de la pieza, no a su peso ni a la cantidad de porciones distribuidas posteriormente.
Un altar mexicano ocupó casi 4,900 metros cuadrados en Los Ángeles
La tercera marca se estableció fuera de México. La Fundación Dr. Simi, vinculada a Farmacias Similares, montó en Los Ángeles un altar de Día de Muertos de 4,898.75 metros cuadrados. Más de 100 personas trabajaron en su preparación durante una jornada continua. La instalación incluyó fotografías, alimentos, bebidas y objetos personales reunidos para recordar a personas fallecidas.
Los Ángeles cuenta con una amplia comunidad de origen mexicano, y la instalación trasladó una práctica familiar y comunitaria a un espacio público de gran superficie. El registro se refiere al área del altar, no a la altura de la Catrina ni a la longitud del alfeñique. Son tres categorías de récord diferentes y por ello las cifras no compiten entre sí. Cada proyecto fue evaluado conforme a una medida particular.
La festividad se celebra principalmente el 1 y el 2 de noviembre. Ofrendas, flores, alimentos y representaciones de calaveras forman parte de sus expresiones más reconocibles. Las tres obras de 2026 llevaron esos elementos a escalas excepcionales en ciudades distintas. Sus récords quedaron documentados el 3 de noviembre, después de las actividades principales, y muestran cómo una tradición compartida puede aparecer tanto en una plaza capitalina como en un taller de dulces o en una instalación comunitaria al otro lado de la frontera.
Fuentes: Guinness World Records.












