Un gato Maine Coon llamado Erebus Anomaly obtuvo un lugar en Guinness World Records por tener 29 dedos distribuidos en sus cuatro patas, una cifra que supera por uno la marca que compartían otros dos felinos. El ejemplar nació el 31 de marzo de 2026 en Kaukauna, Wisconsin, y pertenece a Kendra Vandenbloomer y Hunter Nett.
La certificación se realizó el 13 de mayo, después de que estudios veterinarios documentaran su anatomía. La historia alcanzó difusión nacional meses más tarde, cuando sus propietarios explicaron que el camino hacia el récord comenzó durante una emergencia médica que puso en riesgo la vida del cachorro.
Ocho dedos en una pata y siete en cada una de las otras
Un gato suele tener 18 dedos: cinco en cada pata delantera y cuatro en cada trasera. Erebus nació con una distribución extraordinaria. Tiene ocho en una pata y siete en cada una de las otras tres, para un total de 29. La causa es la polidactilia, una condición congénita que produce dedos adicionales.
La característica puede heredarse. El padre biológico de Erebus tiene seis dedos en cada pata y suma 24. En los Maine Coon, la polidactilia se ha documentado con mayor frecuencia que en otras poblaciones felinas, y puede modificar tanto el número de dedos como la forma de los huesos del carpo y del tarso.
El nombre completo del nuevo campeón combina un tono mitológico con una referencia directa a su rareza. Sus dueños administran BlueNorthern Maine Coons y decidieron conservarlo como parte de su familia, incluso después de recibir preguntas sobre la posibilidad de entregarlo a otro hogar.
Una neumonía reveló la anatomía que rompería la marca
Antes de la certificación, Vandenbloomer y Nett notaron que el cachorro respiraba por la boca. Lo llevaron al veterinario y los estudios mostraron que había sufrido un episodio de aspiración: alimento o líquido ingresó en las vías respiratorias en lugar de dirigirse al estómago.
Erebus desarrolló neumonía y necesitó oxígeno y medicamentos. Sus propietarios relataron que las radiografías de los pulmones mostraban una imagen muy comprometida y que el pronóstico inicial era preocupante. El animal respondió al tratamiento y logró recuperarse.
Las radiografías tomadas durante ese proceso permitieron observar y contar con precisión los dedos y sus estructuras óseas. Así, una emergencia que amenazó su vida terminó produciendo la documentación médica necesaria para validar su condición ante la organización de récords.
Una marca que supera a dos campeones de 28 dedos
El récord anterior correspondía a Jake, un gato canadiense reconocido en 2002 con 28 dedos. Años después, Toby, de Michigan, igualó esa cifra. Erebus se convirtió en el único titular al llegar a 29.
La diferencia parece pequeña, pero en términos anatómicos es notable: tiene 11 dedos más que el número habitual de un gato. La condición no se reduce a una curiosidad visual, pues cada dedo adicional debe ser revisado para comprobar su formación, movilidad y efecto sobre la marcha.
La historia también muestra el trabajo detrás de una certificación de este tipo. No bastó una fotografía de las patas. Fue necesario aportar evidencia veterinaria, revisar las radiografías y confirmar que las estructuras contadas correspondían efectivamente a dedos completos.
Tras superar la neumonía, Erebus continúa bajo el cuidado de la pareja en Wisconsin. Sus dueños lo describen como un felino afectuoso y decidieron que no será reubicado. El título mundial, por tanto, no cambió su destino doméstico: sigue en el mismo hogar donde fue atendido durante la enfermedad.
Con su combinación de genética inusual, supervivencia y documentación clínica, Erebus Anomaly pasó de una sala veterinaria al libro de marcas. Sus 29 dedos le dieron el récord, pero fue la recuperación de una neumonía la que hizo posible contarlos y demostrar ante Guinness que ningún otro gato documentado había llegado tan lejos.
Fuentes: Guinness World Records, Clarín, Journal of Feline Medicine and Surgery.












