2 de noviembre de 2026

Irán condiciona la reapertura de Ormuz a concesiones de Estados Unidos

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Irán planteó este lunes 2 de noviembre que el estrecho de Ormuz podría volver a abrirse en un plazo de dos días si Estados Unidos acepta una serie de condiciones políticas y económicas. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baqai, presentó la propuesta mientras continúan los contactos indirectos entre Teherán y Washington. No se ha anunciado un acuerdo ni una fecha efectiva para restablecer la navegación. El anuncio se produce en un momento de tensión militar y diplomática en una ruta decisiva para el comercio energético internacional.

Las condiciones presentadas por Teherán

La lista expuesta por Baqai incluye un alto el fuego regional, el desbloqueo de activos iraníes en el extranjero, el levantamiento de sanciones sobre el petróleo del país y el fin del bloqueo estadounidense de sus puertos. Son exigencias de alcance diferente: unas se refieren a la seguridad inmediata de la región y otras a la capacidad de Irán para comerciar y disponer de sus recursos. El gobierno iraní vincula todas ellas con la posibilidad de garantizar el paso de embarcaciones por Ormuz y reanudar las conversaciones en un periodo breve.

La formulación de este lunes acorta el plazo de seis días que Teherán había propuesto en septiembre mediante la mediación de Catar. El cambio de calendario no significa que Washington haya aceptado el contenido del planteamiento. Baqai indicó que los mensajes entre las partes siguen pasando por intermediarios y que la decisión depende de la respuesta estadounidense. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, también había señalado el domingo otras peticiones, entre ellas un itinerario de navegación acordado con Omán y una menor presencia militar estadounidense en Oriente Medio.

Conversaciones en medio de advertencias militares

La posibilidad de una salida negociada convive con advertencias de nuevas acciones armadas. Personas informadas sobre las conversaciones han señalado que funcionarios cataríes mantuvieron dos rondas de contactos con representantes iraníes la semana pasada. El esquema discutido relaciona el cese de ataques en la zona de Ormuz con el levantamiento del bloqueo de los puertos de Irán. Es una propuesta bajo negociación, no un compromiso cerrado. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reiteró durante el fin de semana que la administración de Donald Trump prefiere una solución diplomática, aunque no descartó una respuesta militar.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha presionado por una nueva campaña contra Irán, de acuerdo con funcionarios conocedores de sus gestiones. Trump informó que conversó con él durante el fin de semana, pero no dio detalles de la llamada. La existencia simultánea de contactos y presiones explica por qué la oferta iraní debe leerse como una posición de negociación y no como una reapertura ya decidida. Baqai advirtió, además, que Teherán respondería a una nueva ofensiva de Estados Unidos o Israel.

La ruta marítima y sus efectos

El estrecho de Ormuz comunica el golfo Pérsico con el mar abierto y es una vía central para el movimiento de hidrocarburos. Durante el conflicto, la navegación se ha visto alterada y se han registrado ataques contra buques comerciales. En octubre se contabilizó el mayor número de ataques a esas embarcaciones desde marzo, una señal del peso que tiene la ruta dentro de la disputa. Para los países del golfo, el riesgo no se limita al tráfico marítimo: también alcanza instalaciones, puertos y decisiones de defensa tomadas desde el inicio de la guerra.

China anunció que enviará un representante especial a Irán, Omán y Arabia Saudita durante la primera mitad de noviembre. Ese movimiento agrega otra vía diplomática a las gestiones regionales, aunque tampoco equivale a un pacto. Hasta este lunes, la información comprobada es que Irán puso condiciones concretas y habló de un plazo de dos días condicionado a su aceptación; Estados Unidos no ha confirmado que vaya a cumplirlas. La diferencia entre una propuesta y un acuerdo es esencial para entender la situación actual del estrecho y de quienes dependen de su tránsito.

Fuentes: UnoTV, The Associated Press, Axios.

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