Las escenas de violencia no cesan en Culiacán, Sinaloa, aún con el despliegue reforzado de seguridad de las autoridades. Un incendio provocado por unos sujetos armados que arrojaron explosivos en el casino Tropicana, en el centro de la capital del Estado, ha dejado una mujer muerta. Es una de las trabajadoras del local, donde hay también al menos dos personas heridas, según han reportado medios locales. El ataque se ha producido pocas horas después de que el secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch, asistiera a esa misma ciudad con el Gabinete de Seguridad para reforzar el compromiso de atención y presencia con los sinaloenses en pleno cambio de Gobierno local por la salida del cargo de Rubén Mocha Moya tras las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos de vínculos con el narcotráfico.
Los primeros reportes del incendio sitúan el inicio del ataque alrededor de las seis de la tarde, cuando el casino carecía aún de clientes dentro. Los testigos entrevistados en el lugar narran cómo un grupo de hombres lanzó artefactos explosivos contra el inmueble, que se encuentra dentro de un centro comercial al aire libre. Al lugar llegaron elementos de Protección Civil, bomberos y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana local para ayudar en la evacuación de al menos 40 personas. Dentro del casino fue hallado el cuerpo de una de las trabajadoras con quemaduras y síntomas de intoxicación con humo. Otras dos personas tuvieron que recibir atención médica por las lesiones que les provocaron las llamas en la piel.
Ese mismo casino había sido protagonista de titulares una semana antes, cuando fue diana de una balacera en la que no hubo detenidos. Desde 2025 se han sucedido los ataques con armas de fuego contra este lugar, que ya acumulaba tres reportes de tiroteos antes del incendio. El mismo día del ataque con explosivos, García Harfuch había asegurado que el gabinete de Seguridad tendía la mano a Yeraldine Bonilla, la nueva gobernadora interina y exsecretaria de Gobierno de Rocha antes de que se hiciera pública la acusación de Washington por los sobornos que supuestamente recibían él y otros nueve altos funcionarios del Estado del Cartel de Sinaloa. “El Gobierno de México está presente, no se va a retirar y seguirá trabajando todos los días por la seguridad de los sinaloenses”, ha subrayado el secretario después de ser instruido por la presidenta, Claudia Sheinbaum, de trasladarse al lugar para coordinarse con Bonilla las tareas de seguridad.
(Con información de El País)












