14 de septiembre de 2026

Capturan a presunto operador de una red de armas entre Estados Unidos, México y Guatemala

Autoridades de Guatemala durante la captura de Gregorio Gómez Paiz

Autoridades mexicanas y guatemaltecas capturaron a Gregorio Gómez Paiz, de 44 años, señalado como presunto dirigente de una organización transnacional dedicada a recibir armas procedentes de Estados Unidos y distribuirlas entre grupos criminales de Guatemala y el sureste de México.

La detención ocurrió el sábado 12 de septiembre después de una persecución iniciada en la Sierra Mariscal de Chiapas y concluida del lado guatemalteco de la frontera. El Ministerio de Gobernación de Guatemala informó que el detenido fue puesto a disposición de la justicia por órdenes de aprehensión relacionadas con detenciones ilegales, atentado y homicidio calificado.

La persecución cruzó una zona de alta movilidad fronteriza

El Ejército mexicano realizaba recorridos de vigilancia cuando detectó al ciudadano guatemalteco. Al advertir la presencia militar, el hombre se desplazó en una camioneta y después continuó la huida a pie. El recorrido terminó en la comunidad de Las Espuelas, municipio de La Democracia, departamento de Huehuetenango, a poca distancia de la línea divisoria.

Agentes de la Policía Nacional Civil de Guatemala lo interceptaron tras las gestiones coordinadas con las autoridades mexicanas. En el dispositivo participaron también el Ejército guatemalteco y la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica. La cooperación evitó que el cruce internacional interrumpiera el operativo.

Las autoridades identifican a Gómez Paiz como presunto responsable de coordinar la recepción de armamento y su entrega bajo pedido. La información oficial lo vincula con una estructura que tendría relaciones con células del Cártel de Sinaloa en Chiapas, Tabasco y Oaxaca. Esas atribuciones forman parte de la investigación y deberán sostenerse ante los tribunales; la captura no equivale a una sentencia.

Un decomiso de 2024 lo colocó bajo investigación

El nombre del detenido ya figuraba en expedientes de seguridad desde 2024. Ese año, las autoridades guatemaltecas lo relacionaron con un arsenal localizado en Puerto Barrios, departamento de Izabal. Dentro de un baúl fueron encontrados 13 fusiles de alto poder con cargadores.

A partir de ese hallazgo, instituciones de ambos países lo consideraron un objetivo relevante. La pesquisa sostiene que las armas salían de Estados Unidos, atravesaban territorio mexicano y llegaban a Guatemala. Parte del material habría regresado o sido redistribuido hacia municipios mexicanos mediante células asentadas en La Trinitaria, Chiapas.

La ruta descrita no se limita a un punto terrestre. El 28 de agosto, la Fiscalía General del Estado de Chiapas reconoció la operación de redes por vía marítima entre Guatemala y México. Un despliegue en Puerto Madero, municipio de Tapachula, dejó cuatro personas detenidas y el aseguramiento de al menos 14 lanchas presuntamente utilizadas para transportar armas y drogas.

El corredor alcanza Chiapas, Tabasco y Oaxaca

Las indagatorias señalan que el armamento se dispersaba desde la región fronteriza hacia otros puntos del sureste. La Fiscalía de Oaxaca informó previamente sobre la detección de una ruta desde Centroamérica hacia el Istmo de Tehuantepec, con armas que procederían principalmente de El Salvador y Guatemala.

La captura permite a las autoridades investigar la relación entre esos trayectos, los pedidos de grupos criminales y los decomisos registrados en distintos estados. También abre una vía para establecer quiénes financiaban las compras, cómo cruzaban las armas por México y qué operadores locales participaban en la distribución.

Gregorio Gómez Paiz permanecerá sujeto al procedimiento judicial guatemalteco por las órdenes vigentes. Cualquier responsabilidad por tráfico de armas o vínculos con organizaciones delictivas deberá determinarse con pruebas y resoluciones de las autoridades competentes.

El caso muestra el carácter regional del mercado ilegal de armamento: la cadena investigada abarca un origen en Estados Unidos, corredores mexicanos y destinos en Guatemala, con ramificaciones de regreso al sureste de México. La coordinación que permitió la captura será necesaria para documentar la estructura completa y no solo la actuación atribuida a uno de sus presuntos dirigentes.

Fuentes: Ministerio de Gobernación de Guatemala, El País.