Shakira llegó a Madrid para iniciar una residencia de 12 conciertos que se extenderá del 18 de septiembre al 11 de octubre y que prevé reunir a más de 600 mil personas. La cantante colombiana se presentará durante cuatro fines de semana consecutivos en un estadio temporal levantado en el barrio de Villaverde, acompañado por un programa cultural y musical denominado Macondo Park.
La artista aterrizó en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas el lunes 14 de septiembre, cuatro días antes del primer espectáculo. Decenas de seguidores la recibieron en la terminal. La serie forma parte de la gira Las Mujeres Ya No Lloran y concentra en una sola ciudad una producción de gran escala diseñada para operar durante casi un mes.
Un recinto preparado para más de 50 mil asistentes por jornada
La organización calcula una asistencia mínima de 50 mil personas cada día. El acceso a las zonas de pista y gradas comenzará a las 20:00 horas, mientras el concierto principal se desarrollará entre las 21:00 y las 23:00. La programación alrededor del estadio se prolongará desde el mediodía hasta la medianoche.
El volumen esperado obligó a construir una sede específica, identificada como Estadio Shakira, en Villaverde. El montaje busca recibir al público de forma continua y sostener tanto el recital como las actividades previas y posteriores. La suma de las doce fechas convierte la residencia en una de las convocatorias musicales más amplias celebradas en Madrid durante 2026.
Shakira llega con una gira que ha recorrido distintos mercados y que ahora adopta un formato distinto al de una visita de una o dos noches. La permanencia en una misma ciudad reduce traslados de producción y permite desplegar una experiencia más extensa, con pabellones temáticos y artistas invitados.
Macondo Park amplía el espectáculo más allá del escenario
Macondo Park toma su nombre de la población ficticia de Cien años de soledad, la novela de Gabriel García Márquez. El espacio contará con ocho pabellones dedicados a música, literatura, gastronomía, arte y cine. También incluirá una zona infantil en cuya concepción participaron Milan y Sasha, hijos de la cantante.
La propuesta cerrará cada noche con una celebración inspirada en el Carnaval de Barranquilla, una referencia directa a la ciudad natal de Shakira y a una tradición que la artista considera central en su formación musical. La intención es que la experiencia no termine con la última canción del concierto, sino que continúe con una fiesta colectiva vinculada con la cultura caribeña.
El cartel complementario reúne a intérpretes de distintas escenas. Entre los nombres anunciados figuran Nathy Peluso, Amaia, Guitarricadelafuente, Lia Kali, Yerai Cortés, Juicy Bae, Ángeles Toledano y Jimena Amarillo, además de proyectos y disc jockeys como Klandestina, Virtual Diva y Carl0ta.
Madrid como punto de encuentro del público hispano
La cantante presentó la residencia como una celebración de los vínculos culturales entre América Latina y España. Su mensaje a la llegada puso el acento en la relación con el público español y en la posibilidad de reunir expresiones de diferentes países dentro del mismo recinto.
El formato combina una gira de estadio con elementos de festival. Cada boleto da acceso a un concierto de dos horas, pero la jornada completa puede abarcar doce horas de actividades. Esa diferencia explica la escala del montaje y la previsión de más de 600 mil asistentes acumulados.
El reto operativo será mantener el flujo de público durante cuatro fines de semana, coordinar a decenas de artistas y sostener servicios en una instalación temporal. La residencia también representa una apuesta por concentrar visitantes en Villaverde, fuera de los recintos madrileños tradicionalmente asociados con las grandes giras.
Shakira evitó anticipar el resultado de la serie y expresó que prefiere evaluar su dimensión una vez iniciadas las funciones. Las cifras, sin embargo, ya describen un proyecto excepcional: doce conciertos, ocho pabellones, un programa diario de mediodía a medianoche y un aforo acumulado que supera el medio millón de personas.
La primera fecha del viernes 18 marcará la prueba decisiva para el recinto y para el modelo de festival. Después comenzará una secuencia que mantendrá a la artista en Madrid hasta el 11 de octubre y convertirá cada presentación en la parte central de una jornada dedicada a la cultura latina.
Fuentes: EL PAÍS, La Jornada.












