14 de septiembre de 2026

Programas para el Bienestar cerrarán 2026 con 42.8 millones de beneficiarios y un billón de pesos

Claudia Sheinbaum y la secretaria Leticia Ramírez presentan cifras de bienestar

Los Programas para el Bienestar alcanzarán a 42.8 millones de personas al cierre de 2026, con una inversión social de un billón de pesos, informó el Gobierno de México al presentar el balance de las principales transferencias, pensiones y servicios dirigidos a distintos grupos de la población.

La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el gasto social funciona como una transferencia directa a los hogares y, al mismo tiempo, como una inyección de recursos a la economía nacional. La secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, detalló la cobertura y los montos de los programas durante la conferencia matutina celebrada en Palacio Nacional el 7 de septiembre.

Las pensiones concentran la mayor cobertura

La Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores atiende a 13.7 millones de derechohabientes, quienes reciben 6 mil 400 pesos cada dos meses. Este apoyo constituye el padrón individual más amplio entre los programas presentados y está reconocido como un derecho en la Constitución.

La pensión destinada a personas con discapacidad beneficia a 2 millones de ciudadanos, con depósitos bimestrales de 3 mil 300 pesos. A esa cobertura se suma el Programa de Rehabilitación e Inclusión, mediante el cual 25 mil niñas, niños y adolescentes de hasta 17 años acceden sin costo a terapias especializadas.

Pensión Mujeres Bienestar, creada para mujeres de 60 a 64 años, llegó a 2.8 millones de beneficiarias. Cada una recibe 3 mil 100 pesos bimestrales. El esquema cubre el periodo previo a la edad de incorporación a la pensión universal para adultos mayores y se convirtió en una de las ampliaciones centrales de la política social del actual gobierno.

Atención domiciliaria, cuidados y trabajo territorial

El programa para madres trabajadoras beneficia a 300 mil niñas y niños mediante apoyos de mil 650 pesos cada dos meses. La administración federal presenta esa transferencia como una contribución al cuidado y al desarrollo durante la infancia, además de un respaldo al ingreso de las familias responsables.

Salud Casa por Casa reportó 23 millones de visitas domiciliarias realizadas por 20 mil profesionales. Las brigadas atienden a personas adultas mayores y con discapacidad en sus viviendas. En paralelo, el proceso de credencialización del Servicio Universal de Salud suma 3.8 millones de registros, con la meta de facilitar desde 2027 el acceso a servicios del IMSS, ISSSTE o IMSS Bienestar.

La operación territorial descansa también en 29 mil servidoras y servidores de la nación. Sus tareas incluyen registro de solicitantes, organización de asambleas y entrega de apoyos. Sheinbaum reconoció ese trabajo como parte de la capacidad administrativa necesaria para mantener padrones de alcance nacional.

Recursos para comunidades, campo y emergencias

Sembrando Vida cubre a 445 mil productoras y productores, con un apoyo mensual de 6 mil 450 pesos. El Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos, Comunidades Indígenas y Afromexicanas ha entregado presupuesto directo a 19 mil comunidades, con decisiones sobre obras y necesidades locales.

El Programa de Emergencia Social o Natural destinó 7 mil 426 millones de pesos a cerca de 100 mil familias afectadas por lluvias torrenciales en cinco estados. Por otra parte, los Centros de Atención para el Migrante brindaron asistencia a más de 197 mil personas para cubrir necesidades inmediatas y ofrecer condiciones dignas durante su estancia.

El Gobierno federal vincula el billón de pesos de inversión social con otras líneas de gasto, como obra pública, educación y salud. La cobertura de 42.8 millones no corresponde a un solo padrón, sino a la suma de programas con reglas, edades, montos y finalidades diferentes.

Las cifras presentadas permiten dimensionar la escala de la política social en 2026: pensiones masivas, transferencias a grupos específicos, servicios de salud en domicilio y recursos directos a comunidades. El reto operativo será cerrar el año con los padrones anunciados, mantener la dispersión regular y coordinar la credencialización que servirá para la siguiente etapa de atención sanitaria.

Fuentes: Presidencia de la República, Secretaría de Bienestar.