17 de septiembre de 2026

Salma Hayek lleva a la pantalla el trauma y la búsqueda de paz en “Without Blood”

Salma Hayek interpreta a Nina en Without Blood

Salma Hayek encabeza “Without Blood”, drama bélico dirigido y escrito para cine por Angelina Jolie que llegará este viernes a salas selectas de Estados Unidos. La actriz mexicana interpreta a Nina, una mujer marcada desde la infancia por el asesinato de su familia durante una guerra en un país que la historia mantiene sin nombre.

La película adapta la novela homónima del escritor italiano Alessandro Baricco y reúne en el reparto principal a Demián Bichir, Alfredo Herrera y Juan Minujín. El relato se concentra menos en la reconstrucción de un conflicto específico que en sus consecuencias íntimas: la memoria, el deseo de justicia, la posibilidad de perdonar y la dificultad de cerrar una herida.

Una protagonista que obligó a vencer el miedo

Hayek ha reconocido que al principio no quería aceptar el papel. La complejidad emocional de Nina y la intensidad de su sufrimiento le provocaban temor. Jolie insistió en que era la intérprete adecuada, una confianza construida después de que ambas compartieran pantalla en “Eternals”, estrenada en 2021.

El reto consistió en evitar que el dolor del personaje quedara reducido a una sola nota. Nina atraviesa recuerdos, silencios y decisiones que exigen mostrar distintos matices. La actriz abordó el trabajo con la intención de representar a mujeres que han enfrentado injusticias, aunque la historia sea ficticia y no identifique un país ni una guerra concreta.

La colaboración con Jolie facilitó ese proceso. Su experiencia como actriz le permitió dirigir desde el conocimiento de los tiempos y vulnerabilidades de una interpretación. Hayek destacó la confianza entre ambas y la disposición de la realizadora para escuchar propuestas, así como el trabajo generoso con Demián Bichir en las escenas centrales.

La diplomacia como lectura del presente

La protagonista espera que la película abra una reflexión sobre la pérdida de la diplomacia en un mundo atravesado por guerras. Para Hayek, la búsqueda de acuerdos importa más que la competencia pública por imponer una versión absoluta de la razón. Esa idea se extiende en el filme desde los conflictos armados hacia disputas familiares, vecinales e interiores.

“Without Blood” plantea que las consecuencias de la violencia no terminan cuando se silencian las armas. Permanecen en quienes sobrevivieron y regresan cuando deben decidir entre venganza, verdad y cierre emocional. El argumento coloca a los personajes frente a las zonas grises de su pasado, sin ofrecer una separación cómoda entre inocencia y culpa.

La cinta tuvo una primera exhibición en el Festival Internacional de Cine de Toronto en 2024. Su llegada comercial a Estados Unidos ocurre dos años después, un intervalo que modifica la recepción: el público la encontrará en un escenario internacional con múltiples conflictos activos y un debate constante sobre las limitaciones de la negociación política.

Una carrera que prepara el salto a la dirección

El estreno coincide con una etapa de expansión profesional para Hayek. Tras casi cuatro décadas como actriz y productora, prepara su debut como directora en “Arena”, proyecto que tendrá como protagonistas a Yura Borisov y Cara Delevingne. El cambio detrás de la cámara prolonga una carrera iniciada en México y consolidada en Hollywood frente a barreras por idioma, acento y origen.

Su nominación al Óscar por “Frida”, en 2002, permanece como uno de los hitos más visibles, pero su trabajo también incluye producción de televisión y proyectos que ampliaron la presencia latina en la industria estadounidense. Hayek considera que el sector ofrece hoy más oportunidades y mayor diversidad que cuando llegó, aunque evita presentar ese avance como un proceso concluido.

En “Without Blood”, esa trayectoria se concentra en un personaje contenido y exigente. La película no busca explicar una guerra determinada, sino observar lo que la guerra deja dentro de una persona. La combinación entre el texto de Baricco, la mirada de Jolie y la actuación de Hayek convierte el estreno en una conversación sobre memoria, trauma y la difícil tarea de alcanzar paz después de la violencia.

Fuentes: Agencia EFE, Brainstorm Media.