26 de septiembre de 2022

Escoger enemigos:La Feria

Sr. López

Una temible característica de la Administradora General y Jefa de Disciplina del Campo de Adiestramiento en que fue domesticado este menda (“mamᔠy “casa”, les decían otros niños a las suyas), la aceptaba ella misma diciendo: -Yo, tardoncita, pero buena paga -lo que consistía en la posposición “sine die”, de la bronca a que se hubiera hecho acreedor cualquiera de sus retoños. Hacía uno la trastada del día y se quedaba como si nada, hasta que por inexplicadas razones, la cobraba junto con las que se hubieran acumulado. Eficaz medida preventiva, porque uno sabía bien que traía saldo pendiente y procuraba moderar la acumulación de travesuras, por su inevitable pago posterior con intereses acumulados. La vida es dura.
Antes de todo, declara este menda texto servidor de usted, que el tío Sam no le cae bien, no lo considera nuestro buen vecino, cuantimenos nuestro igual como socio comercial, porque se necesita ser muy ingenuo para hacerse socio de un gigante y pensar que lo podrá uno tratar de igual a igual.
Claro que es inevitable tener tratos con el Hércules del barrio, no solo por los tres mil kilómetros de frontera, sino porque su economía es el principal motor de la nuestra, para ni mencionar que unos 30 millones de mexicanos residen allá porque allá viven mejor… malo el imperio pero para millones de mexicanos, su única escapatoria de esta nuestra risueña tierra. Da vergüenza… ¿qué hubiera sucedido en México sin esa válvula de escape de la miseria y de la inseguridad?…
Así las cosas, a la vista de los acontecimientos de los últimos tres años y del actual manoseo oficial de la invitación a la Cumbre de las Américas, surgen algunas preguntas: ¿a qué está jugando el gobierno mexicano?… ¿de veras cree que puede echar vencidas con el tío Sam?… ¿piensa que darle un disgusto a Mr. Biden cambia las decisiones del imperio, de su enorme aparato político, de su inmenso poderío económico y militar?
Creer que se tiene agarrado por las barbas al tío Sam, con el chantaje de la contención del flujo migratorio, es una cosa que no tecleará este menda pero rima con ‘dejada’. Los EUA a lo largo de su historia han dejado constancia de no tener ningún escrúpulo a la hora de defender sus intereses y han cometido barbaridades de todos tamaños.
Nuestro gobierno federal confunde con debilidad las nuevas formas con que se conduce la presidencia de los EUA. No lo es. Por supuesto las altas esferas del poder público y privado de allá prefieren hacer las cosas por las buenas, no buscan pleito, quieren acuerdos, pero sin ellos, igual imponen sus proyectos. Es por las buenas o por las peores, pero no se dejan mangonear.
El problema de la migración para don Biden, tiene fecha de caducidad, el 8 de noviembre de este año, ya celebradas las elecciones de 34 de los 100 escaños del Senado yanqui y de los 435 representantes (diputados); en ese momento, resulte lo que resulte, al ocupante de la Casa Blanca ya no se le podrá presionar con el tema migratorio y podrá decidir lo que mejor le parezca ya sin tener que cuidar los comicios. Y si le va mal a su partido, el Demócrata, peor para México, porque esos señores siempre cobran las facturas.
Y que no se vaya a declarar sorprendido el Presidente de nuestro país: varias advertencias le han hecho desde los EUA. Una más en marzo pasado, en la edición 2022 del Reporte Internacional sobre la Estrategia de Control de Drogas, del Departamento de Estado, en el que se afirma que “México es una de las naciones en situación más crítica”; también dice el Reporte que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador “disminuyó los decomisos de droga y precursores químicos para su producción; destruyó menos plantíos de amapola y confiscó menos bienes y dinero”, afirmación con tufo a acusación. Y empeora la cosa, pues el reporte asegura que los carteles del narcotráfico, “representan una clara amenaza para México y la capacidad del gobierno mexicano para ejercer un control efectivo sobre algunas partes de su territorio”.
Y por si les salen con otros datos, ya en plan claridoso el Reporte asegura: “la influencia de los narcotraficantes sobre altos cargos mexicanos sigue obstaculizando los esfuerzos de control de drogas”; y eso ya es asunto muy serio.
Pero por si a usted le parece desdeñable un reporte yanqui, bueno, entonces veamos qué tiene que decir del tema un indiscutible personaje -por décadas-, de nuestra vida política, Porfirio Muñoz Ledo, de Morena, que conoce bien al Presidente de nuestro país, de hace muchos años, y que ayer en la XL Reunión Plenaria de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL), en la que están representados 69 partidos políticos de izquierda y centro izquierda de 30 países, dijo que el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene un pacto con el narcotráfico.
Agregó: “Debe entender Andrés Manuel López Obrador que su contubernio o alianza con el narco no es heredable, porque es un hecho que se entienden con el que va a llegar. Ya no va a necesitar el narco del Presidente”; y también que: “Hay aquí un peligro porque hay un paquete de poder, una alianza entre el narco y el gobierno, y (el Presidente de la república) se jacta con cierta razón porque está aumentando la seguridad del Estado, pero se oculta que no ha aumentado en nada la seguridad pública”, ¡áchis!… y encarrerado, aunque lo tarjetearon para que ya dejara de hablar, olvidando el calibre del personaje y que fue el primer legislador mexicano que interpeló al Ejecutivo federal en pleno informe presidencial, siguió hablando y añadió: “Ha aparecido un nuevo rey de la selva, que es el narco, porque potencia en dimensiones nunca soñadas, nunca imaginadas, el uso del dinero”.
No es palabra divina la de Muñoz Ledo ni la del gobierno yanqui, pero ya es mucho ruido como para necear que no lleva agua el río. Nuestro Presidente debe reaccionar, por bien del país y por bien suyo, dejar de buscar pleitos y si no, cuando menos aprender a escoger enemigos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

La Feria: Sostener errores

Sr. López A principios del siglo pasado, había un solo médico en Autlán y el abuelo paterno, Víctor, lo odiaba por el chisme de que