Yakarta, Indonesia. Siete aeropuertos permanecieron cerrados el lunes 7 de septiembre por la dispersión de ceniza del volcán Anak Krakatau, después de que una octava terminal reanudó operaciones por la mañana. La medida afectó a los dos aeropuertos de la capital y prolongó las alteraciones en una red aérea que acumuló 2 mil 961 vuelos y alrededor de 341 mil pasajeros afectados.
Siete terminales siguieron fuera de operación
El Ministerio de Transporte mantuvo el cierre temporal de Soekarno-Hatta, en Banten; Halim Perdanakusuma, en Yakarta; Radin Inten II y Muhammad Taufiq Kiemas, en Lampung; Budiarto y Pondok Cabe, en Banten, y Husein Sastranegara, en Java Occidental. La restricción se extendió hasta las 23:59 horas locales.
El aeropuerto Atung Bungsu, en Pagar Alam, Sumatra del Sur, había formado parte del grupo de ocho terminales cerradas, pero volvió a operar a las 09:00 del lunes. Ese cambio dejó en siete el número de aeropuertos que conservaron la suspensión durante el resto de la jornada.
El ministro de Transporte, Dudy Purwagandhi, explicó que la reapertura dependía de confirmar que la ceniza se hubiera alejado de las instalaciones. Los equipos realizaban pruebas con papel cada 30 minutos y preparaban inspecciones de pistas, calles de rodaje, plataformas, aeronaves y motores antes de restablecer los servicios.
La ceniza alcanzó distintas capas atmosféricas
La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica detectó ceniza en dos niveles, uno de hasta 15 mil pies y otro de hasta 50 mil pies. La dirección del viento variaba entre capas, lo que impedía fijar una trayectoria única de la nube y obligaba a ajustar las decisiones operativas con mediciones sucesivas.
La ceniza volcánica puede reducir la visibilidad y dañar componentes de las aeronaves si entra en los motores. Aunque algunas pruebas en aeropuertos ya no mostraban rastros, el gobierno mantuvo la suspensión hasta completar nuevas evaluaciones y permitir la limpieza y reorganización de las flotas.
Casi tres mil vuelos bajo afectación
El balance acumulado desde el 5 de septiembre llegó a 2 mil 961 vuelos nacionales e internacionales afectados por cancelaciones, retrasos o desvíos. La cifra de pasajeros alcanzó aproximadamente 341 mil, de acuerdo con la actualización oficial comunicada al cierre de la jornada.
Durante la mañana del lunes, el Ministerio de Transporte había contabilizado cerca de 2 mil 300 vuelos y 270 mil 337 pasajeros afectados. De ese corte, mil 397 operaciones y 177 mil 579 viajeros correspondían a terminales cerradas, mientras 922 vuelos y 92 mil 758 pasajeros se relacionaban con ajustes de ruta en otros aeropuertos.
Las autoridades habilitaron aeropuertos alternativos para sostener parte de la conectividad. También autorizaron clases a distancia en zonas expuestas, una medida destinada a reducir el contacto de estudiantes con la ceniza mientras continuaban la vigilancia atmosférica y las labores de limpieza.
La erupción intensa terminó, no la actividad
La Agencia Geológica de Indonesia dio por concluido el domingo el episodio continuo que había durado 25 horas, producido fuentes de lava y generado un estruendo audible a unos 700 kilómetros. El Anak Krakatau siguió activo el lunes con explosiones intermitentes, emisiones oscuras de ceniza y pequeños sismos localizados.
El volcán está situado en el estrecho de Sonda, entre Java y Sumatra, a unos 150 kilómetros de Yakarta. La vigilancia permaneció en nivel III porque la fase eruptiva moderada continuaba y la autoridad geológica mantenía la posibilidad de nuevos episodios.
La reanudación quedó condicionada a evaluaciones técnicas de cada terminal y de las aeronaves expuestas. La apertura de Atung Bungsu mostró una recuperación parcial, pero las otras siete instalaciones conservaron el cierre hasta el final del lunes por la persistencia del riesgo operativo.
Fuentes: Kementerian Perhubungan Republik Indonesia, Associated Press, EL PAÍS












