2 de noviembre de 2026

Un toro y un burro forman un vínculo inusual que sorprende a investigadores en Etiopía

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La observación de un toro llamado Achille y un burro llamado Patroclo en una zona de pastoreo de Etiopía abrió una pregunta poco común para un equipo de investigadores: cómo describir una relación entre animales de especies distintas que combina acercamientos sociales y conducta sexual. Los dos machos fueron vistos lamiéndose, rozándose y buscándose durante sus encuentros. El caso fue documentado de forma sistemática y presentado este lunes 2 de noviembre como un ejemplo raro de interacción entre especies, sin que el estudio permita convertir una pareja observada en una regla general sobre todos los animales.

Un hallazgo inesperado durante otro trabajo de campo

El grupo de la Universidad de Pisa realizaba una investigación sobre geladas, primates conocidos por una marca roja en el pecho. Durante una pausa en el trabajo, uno de sus integrantes, André da Cruz, notó a lo lejos que un toro montaba a un burro. La escena llevó al equipo a observar con mayor cuidado a los dos animales. Sus nombres, Achille y Patroclo, evocan a personajes de la tradición griega, pero la investigación se concentró en registrar conductas concretas y no en darles una interpretación humana.

El toro y el burro pertenecían a propietarios diferentes. Sus manadas coincidían en el mismo pastizal durante parte de la rutina diaria, de modo que los dos podían encontrarse allí sin compartir establo. Los científicos observaron cuatro días en los que ambos pastaban en la zona y otros cuatro en los que solo uno estaba presente. Esa comparación ayudó a describir qué ocurría cuando la pareja tenía oportunidad de interactuar y evitó que el informe dependiera únicamente de la primera escena que llamó la atención de los investigadores.

Lo que registraron las observaciones

En el periodo estudiado se contabilizaron 51 montas del toro sobre el burro. También aparecieron conductas de lamido y contacto físico antes y después de esos episodios. El equipo consideró especialmente importante que la interacción continuara después de la monta, porque sugiere una dimensión social que no se agota en el acto sexual. Otros burros evitaban al toro y mostraban señales de rechazo, mientras Patroclo se acercaba a Achille y en ocasiones mordisqueaba suavemente al otro animal.

Los investigadores señalaron que no observaron intentos de ninguno de los dos por montar a individuos de su propia especie durante el periodo registrado, aunque el toro sí mostró conductas de cortejo hacia algunas hembras bovinas. La ausencia de una conducta dentro de unos pocos días de observación no demuestra que nunca ocurra. Del mismo modo, la cifra de 51 montas describe el intervalo documentado y no una frecuencia permanente. Esos límites importan para no extender el hallazgo más allá de la evidencia reunida en el pastizal.

Una relación sin una explicación única

Elisabetta Palagi, coautora del estudio, explicó que no había indicios observados de que el vínculo implicara fuerza. El equipo describió además que ambos animales parecían buscarse, y que Patroclo reaccionaba cuando Achille se acercaba a otros individuos. Los científicos tampoco pudieron establecer si la dimensión social surgió primero o si apareció después de la conducta sexual. Su interpretación es prudente: el repertorio de contacto entre animales puede incluir comportamientos con más de una función, incluso cuando pertenecen a especies diferentes.

El carácter llamativo del caso no autoriza a atribuirles emociones humanas específicas ni a presentar la observación como una curiosidad sin valor científico. El registro aporta datos sobre flexibilidad del comportamiento animal y sobre el modo en que se forman algunas relaciones sociales. Al mismo tiempo, se trata de dos individuos en un lugar y un periodo determinados. La noticia está precisamente en esa combinación: un encuentro excepcional, mediciones concretas y preguntas abiertas que el equipo deja planteadas para la investigación del comportamiento.

Fuentes: The Guardian, Current Biology.

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