Swansea, Gales. La ciudad galesa despidió este lunes a Bonnie Tyler en un funeral reservado para familiares y amistades, mientras decenas de admiradores siguieron la ceremonia desde el exterior de Swansea Minster. La cantante, cuya voz áspera convirtió baladas como Total Eclipse of the Heart en himnos internacionales, murió el mes pasado en Portugal a los 75 años.
Una despedida seguida desde las calles
El ataúd, cubierto de rosas, fue llevado al templo al ritmo de If I Sing You A Love Song, una de las piezas asociadas a la intérprete. Debido a que el servicio fue por invitación, se instaló una pantalla fuera de la iglesia para que el público pudiera acompañar el momento. Al colocar el féretro frente al altar sonó It’s a Heartache, otro de los títulos que ayudó a consolidar su carrera más allá del Reino Unido.
La jornada fue la culminación de varios días de homenaje en el sur de Gales. El sábado, el coche fúnebre recorrió Mumbles, el pueblo costero cercano a Swansea donde la artista mantenía un vínculo especial. El ataúd iba cubierto con la bandera galesa y en el trayecto se reunieron residentes y seguidores que dejaron flores y mensajes. Después del funeral, estaba previsto que el cortejo continuara hacia Skewen, su localidad natal.
El recuerdo de una figura cercana
Durante la ceremonia se recordó tanto a la estrella global como a Gaynor Hopkins, el nombre con el que nació en 1951. Su representante, Matthew Davis, subrayó que la cantante conservó una relación sencilla con sus raíces pese a la dimensión de su fama. En las calles de Swansea, el sentimiento predominante fue precisamente el de despedir a una artista internacional que seguía siendo identificada como una figura propia de Gales.
Tyler creció en Skewen, a unos 11 kilómetros de Swansea, en una familia numerosa vinculada a la minería. De acuerdo con la semblanza leída en el servicio, su primera experiencia en un concurso musical ocurrió a finales de la década de 1960, cuando interpretó Those Were The Days. Aunque terminó en segundo lugar y recibió un premio modesto, aquel episodio afianzó su decisión de dedicarse a la música.
Una voz que cruzó generaciones
Su mayor éxito llegó en 1983 con Total Eclipse of the Heart, una balada de gran formato que encabezó las listas tanto en Reino Unido como en Estados Unidos. La canción volvió a ganar atención cada vez que los eclipses solares despertaron interés mundial y ya supera los mil millones de reproducciones. El funeral coincidió, además, con los días posteriores a un eclipse total visible en partes de Europa, donde su tema fue recurrente en celebraciones públicas.
El catálogo de Tyler también incluye Holding Out For a Hero, ligado a la película Footloose, y It’s a Heartache. Su trayectoria le dio tres nominaciones al Grammy y la llevó a representar al Reino Unido en Eurovisión en 2013. En 2022 fue nombrada Miembro de la Orden del Imperio Británico por sus servicios a la música.
La cantante había sido hospitalizada en mayo en Faro, ciudad portuguesa donde tenía una casa, para una cirugía intestinal de emergencia. Falleció después, en un hospital de Portugal. La despedida en Swansea reunió esas dos dimensiones de su historia: la de una intérprete con reconocimiento mundial y la de una mujer profundamente ligada a la comunidad que la vio empezar.
Para sus seguidores, el homenaje no solo cerró un capítulo de la música popular. También confirmó la vigencia de una obra que sigue encontrando nuevas audiencias y que, desde Gales, alcanzó públicos de distintas generaciones en todo el mundo.
Fuentes: Associated Press.











