La presidenta Claudia Sheinbaum acusó este miércoles a Estados Unidos de emplear tácticas de injerencia para generar divisiones dentro de su Gobierno. La declaración fue formulada durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, en un momento de fricción bilateral por asuntos de seguridad, visados y comercio.
Según el reporte de la agencia EFE, la mandataria sostuvo que los elogios públicos de autoridades estadounidenses hacia algunos integrantes de su gabinete y las advertencias dirigidas a otros no deben leerse de forma aislada. Afirmó que esas expresiones buscan influir en el debate interno y afectar la cohesión de un gobierno que, dijo, defiende la soberanía nacional.
El señalamiento se produjo tras preguntas sobre los comentarios del director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, Terrance Cole, acerca del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Cole lo había descrito semanas antes como un socio de confianza y un buen amigo durante una conferencia internacional sobre drogas realizada en Buenos Aires.
Sheinbaum rechazó que esos reconocimientos vayan a modificar la coordinación entre las áreas responsables de seguridad. En su mensaje afirmó que intentar contraponer a integrantes del gabinete no tendrá efecto porque, de acuerdo con su postura, existe coordinación y una posición compartida de defensa de México.
La presidenta vinculó el tema con las reformas recientes orientadas a limitar la intervención extranjera en la vida pública. La consejera jurídica Luisa María Alcalde recordó que las disposiciones citadas prohíben la transmisión de propaganda política de gobiernos extranjeros en radio y televisión y contemplan consecuencias electorales cuando se compruebe una injerencia.
La discusión ocurre mientras México y Estados Unidos mantienen canales de cooperación en seguridad, pero también diferencias abiertas. EFE reportó que la relación ha atravesado tensiones por la revocación de visados a gobernadores y figuras del oficialismo, además de desacuerdos comerciales y políticos.
Durante la conferencia, Sheinbaum reconoció que el vínculo con Washington ha sido complejo. Sin embargo, sostuvo que la coordinación institucional debe continuar sin renunciar a la capacidad mexicana de decidir sobre sus asuntos internos.
La referencia a los procesos electorales añadió un elemento político al intercambio. La presidenta consideró que ciertos mensajes emitidos desde Estados Unidos pueden buscar posicionar a figuras mexicanas hacia futuras contiendas, una interpretación que la Casa Blanca no abordó en el reporte de EFE.
El contexto estadounidense también fue mencionado por la mandataria, quien señaló que México suele formar parte de la discusión política de aquel país ante las elecciones legislativas de noviembre. Su planteamiento fue que cada gobierno debe atender sus propios asuntos mientras mantiene la cooperación que resulte necesaria.
El posicionamiento deja en primer plano dos rutas que México ha buscado sostener de manera simultánea: coordinación operativa con Estados Unidos en seguridad y una defensa política de la soberanía. La evolución de los desacuerdos en torno a visados, comercio y declaraciones oficiales marcará el alcance de esa relación en los próximos meses.
Fuente: Agencia EFE.












