La tormenta tropical Odalys se formó este domingo 20 de septiembre en el océano Pacífico, a más de dos mil kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur. El sistema comenzó a organizarse durante la madrugada y podría alcanzar fuerza de huracán categoría 1, aunque su posición y trayectoria iniciales lo mantienen lejos del territorio mexicano y sin avisos costeros activos.
El Servicio Meteorológico Nacional ubicó a Odalys a unos 2 mil 5 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, con vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y rachas de 85. El ciclón se desplazaba sobre aguas abiertas y, con la información disponible durante la jornada, no generaba efectos directos en el país.
La convección de Odalys gana organización
El Centro Nacional de Huracanes observó un incremento de las tormentas profundas alrededor del centro de circulación. Las nubes más frías se concentraron cerca del núcleo estimado y comenzaron a aparecer bandas en el semicírculo sur. El centro todavía era difícil de localizar con precisión, una condición frecuente en sistemas recién formados.
El movimiento inicial fue hacia el oeste-noroeste, con una velocidad moderada. La previsión indicó un giro gradual hacia el noroeste mientras Odalys avanzaba mar adentro. Las condiciones oceánicas y atmosféricas podrían permitir un fortalecimiento durante las siguientes horas hasta llegar a la categoría de huracán, pero la ruta proyectada no colocaba al sistema rumbo a la costa mexicana.
Las autoridades meteorológicas subrayaron que no había alerta ni aviso costero vigente. Esa ausencia no elimina el seguimiento: los ciclones pueden cambiar de intensidad o trayectoria conforme interactúan con corrientes de aire, temperaturas del mar y zonas de presión. Los boletines oficiales continuarán actualizando la ubicación y la fuerza del fenómeno.
Fay aparece al mismo tiempo en el Atlántico
La jornada también dejó la formación de la tormenta tropical Fay en el Atlántico norte. Este segundo sistema se encontraba aproximadamente a 730 kilómetros al suroeste de las Azores, región autónoma de Portugal, y se desplazaba hacia el norte-noreste a unos siete kilómetros por hora.
Fay presentaba vientos máximos sostenidos cercanos a 75 kilómetros por hora y también tenía posibilidades de fortalecerse. Su desarrollo no representaba una amenaza para México, pero su aparición simultánea con Odalys mostró actividad ciclónica en dos cuencas durante el tramo avanzado de la temporada.
Vigilancia sin alarma para las costas mexicanas
En el caso de Odalys, la distancia respecto de Baja California Sur ofrece un margen amplio y la trayectoria prevista mantiene el núcleo lejos de tierra. Por ello, el mensaje oficial se concentra en vigilancia y no en medidas de emergencia. No se han anunciado cierres de puertos, evacuaciones ni restricciones costeras relacionadas con este ciclón.
La clasificación de tormenta tropical significa que el sistema ya posee una circulación definida y vientos sostenidos superiores al umbral mínimo de esa categoría. Si alcanza vientos de al menos 119 kilómetros por hora, pasaría a ser huracán. La referencia a una posible categoría 1 describe intensidad, no impacto asegurado sobre territorio habitado.
Para México, el dato central de este domingo es que Odalys existe y puede intensificarse, pero permanece muy lejos de las costas. El monitoreo continuará porque septiembre suele ser un mes de alta actividad en el Pacífico oriental. Cualquier cambio relevante será comunicado por el Servicio Meteorológico Nacional y el Centro Nacional de Huracanes en sus avisos sucesivos.
Fuentes: Servicio Meteorológico Nacional, Centro Nacional de Huracanes, N+.












