1 de septiembre de 2026

Deportistas de élite ponen el foco en preservación de fertilidad y falta de estudios

Vive Bien deporte

La preservación de la fertilidad mediante congelación de óvulos gana espacio entre deportistas de élite, mientras federaciones y clubes estudian o adoptan apoyos para sus jugadoras. La Real Federación Española de Fútbol prepara un acuerdo con una clínica de fertilidad para ofrecer tratamientos de vitrificación, según información publicada por EL PAÍS. La iniciativa ha puesto en primer plano una conversación que mezcla salud reproductiva, carreras profesionales y falta de evidencia específica sobre atletas.

La vitrificación permite conservar óvulos para intentar un embarazo en el futuro. En el deporte de alto rendimiento, algunas mujeres consideran esta alternativa porque la maternidad puede coincidir con temporadas competitivas, contratos de duración limitada, concentraciones y periodos de recuperación. La decisión es personal y clínica: no constituye una obligación ni sustituye la información médica individualizada.

El debate surge porque las deportistas enfrentan calendarios físicos y laborales difíciles de interrumpir. Alexia Putellas describió a EL PAÍS la medida como un avance para quienes sirven a sus selecciones durante años en los que también transcurre su tiempo biológico. El argumento no plantea que todas las atletas deban posponer la maternidad, sino que tengan opciones y apoyo para decidir sin que la carrera determine por completo su proyecto familiar.

La atención de clubes y federaciones no comenzó en España. Racing Louisville, de la liga femenina de Estados Unidos, fue citado como el primer club de futbol que acordó cubrir costos posteriores de criopreservación para sus jugadoras que dejaran la institución. En Inglaterra, la asociación de futbolistas profesionales anunció una alianza con una clínica para atender tanto a hombres como a mujeres.

Sin embargo, especialistas advierten que faltan estudios suficientes sobre cómo afectan los procesos de estimulación ovárica y congelación a deportistas de élite. Esa falta de evidencia obliga a evitar afirmaciones tajantes sobre rendimiento, entrenamiento o resultados reproductivos en este grupo. La práctica debe estar guiada por profesionales de medicina reproductiva, con valoración de la salud de cada paciente y explicación clara de beneficios, límites y riesgos.

La congelación de óvulos tampoco garantiza un embarazo futuro. La probabilidad depende de factores como la edad en que se preservan los óvulos, la reserva ovárica, el número de óvulos obtenidos y los tratamientos posteriores. Por eso las cifras generales no pueden trasladarse automáticamente a cada persona ni deben usarse como una promesa de maternidad diferida.

El costo es otro componente relevante. Cuando una institución cubre parte del tratamiento, reduce una barrera económica que muchas deportistas no podrían sortear. Aun así, debe precisarse qué incluye el apoyo: consultas, medicación, procedimiento, almacenamiento y tratamientos posteriores son rubros distintos. La transparencia evita que una política anunciada como beneficio quede limitada a una etapa del proceso.

La discusión trasciende el futbol. Pone sobre la mesa cómo las organizaciones deportivas acompañan la salud reproductiva de sus trabajadoras y si sus calendarios reconocen las decisiones de maternidad. Ofrecer información, acceso voluntario y protección laboral puede ampliar la autonomía de las atletas, siempre que se respete su privacidad y que la medicina no se convierta en otra exigencia de rendimiento.

Fuentes: EL PAÍS, Asociación de Futbolistas Profesionales de Inglaterra y reportes de clubes, 1 de septiembre de 2026.

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