21 de septiembre de 2026

Estados Unidos propone a China un sistema de alerta para incidentes graves de inteligencia artificial

Scott Bessent y Jamieson Greer hablan con periodistas en Nueva York

NUEVA YORK.- Estados Unidos propuso a China crear un mecanismo de notificación para incidentes de inteligencia artificial que puedan afectar la seguridad nacional. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, informó que la idea formó parte de las conversaciones celebradas el fin de semana con el viceprimer ministro chino He Lifeng en Nueva York, antes de la reunión prevista entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping en la Casa Blanca.

Una línea de aviso entre las dos potencias de IA

La propuesta busca establecer una vía de comunicación cuando un sistema avanzado produzca un incidente con consecuencias potencialmente transfronterizas. Bessent planteó la necesidad de reducir la opacidad entre las dos principales potencias en inteligencia artificial y de identificar objetivos y amenazas compartidas. Todavía no se han difundido criterios técnicos, umbrales de activación ni la institución que administraría el mecanismo.

Un sistema de esta naturaleza podría funcionar de manera semejante a otros canales de prevención de crisis: no eliminaría la competencia, pero permitiría avisar cuando un fallo, una intrusión o un comportamiento inesperado represente un riesgo inmediato. Su utilidad dependería de definiciones comunes sobre qué constituye un incidente grave y de la información que cada país esté dispuesto a compartir sin exponer capacidades sensibles.

La seguridad avanza junto con la competencia

Washington y Pekín compiten por liderazgo en modelos, semiconductores, infraestructura de cómputo y talento científico. Esa rivalidad dificulta la transparencia, porque los avances tecnológicos tienen valor comercial y estratégico. Sin embargo, la expansión de sistemas con mayor autonomía también crea riesgos que ninguna potencia puede contener completamente dentro de sus fronteras, en especial cuando se conectan con redes financieras, energía, comunicaciones o defensa.

La administración de Trump ha rechazado llamados a frenar el desarrollo de IA, bajo el argumento de que una pausa favorecería a China. El nuevo mecanismo no implicaría necesariamente disminuir el ritmo de investigación. La lógica expuesta por Bessent apunta a separar dos asuntos: mantener la competencia tecnológica y, al mismo tiempo, construir una capacidad mínima de aviso para episodios que puedan escalar.

La propuesta llega antes de la reunión Trump-Xi

Las conversaciones de Nueva York prepararon el encuentro entre ambos mandatarios programado para el jueves. Bessent y el representante comercial Jamieson Greer señalaron también avances para poner en operación una nueva Junta de Comercio discutida previamente por los presidentes en Beijing. Así, la inteligencia artificial aparece integrada en una agenda más amplia que incluye comercio, inversión y relación económica.

El contexto importa porque los controles sobre chips, inversiones y exportaciones tecnológicas han sido una fuente constante de fricción. Un canal de alerta no resolvería esas disputas, pero podría crear un área limitada de cooperación. La principal dificultad será diseñar reglas que permitan verificar que un aviso es oportuno y suficiente sin convertir el sistema en una herramienta para obtener información estratégica del otro país.

Las preguntas técnicas siguen abiertas

Entre los asuntos pendientes están la clasificación de incidentes, el plazo para reportarlos, el tratamiento de datos confidenciales y la posibilidad de incluir empresas privadas. Buena parte de los modelos más avanzados pertenecen a compañías, mientras los gobiernos controlan la política de seguridad. Para que el mecanismo funcione, ambos niveles tendrían que coordinarse y preservar evidencia útil para comprender qué ocurrió.

La propuesta representa un reconocimiento político de que la IA ya forma parte de la gestión de crisis entre potencias. El valor real estará en los detalles y en la reciprocidad. Si Estados Unidos y China acuerdan procedimientos claros, el canal podría reducir errores de cálculo; si queda en una declaración general, su efecto será limitado frente a sistemas que evolucionan con rapidez y una competencia estratégica que seguirá marcando la relación bilateral.

Fuentes: Associated Press, Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

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