Una boa constrictora llamada Princess ganó una audición para subir al escenario de la Ópera Metropolitana de Nueva York. El animal participará a prueba en una adaptación de Così fan tutte, de Wolfgang Amadeus Mozart, ambientada en una feria de Coney Island de la década de 1950. La producción seleccionó también a Nala, una boa marrón más pequeña, como suplente.
La encargada de evaluar a las candidatas fue Zoe Ziegfeld, artista de feria que interpreta a la encantadora de serpientes dentro del montaje. Durante la prueba, dejó que cada reptil se deslizara y enroscara alrededor de su cuerpo, después lo levantó sobre la cabeza y observó su reacción. La prioridad era comprobar que el animal permaneciera tranquilo con personas, movimiento y manipulación.
Princess se impuso por su tamaño y presencia visual. Es una boa de tonalidad amarilla y durazno que puede distinguirse bajo las luces y entre una escenografía llena de color. Ziegfeld explicó después de la audición que la participación continuará en ensayos a modo de prueba; la evaluación, añadió, dependerá también de su propia fuerza para sostenerla de manera segura durante la función.
La escena forma parte de una reinterpretación del clásico que Mozart estrenó en 1790. En la obra original, dos soldados italianos fingen partir a la guerra para poner a prueba la fidelidad de sus parejas y regresan disfrazados con la intención de seducir a la novia del otro. La versión de la Met conserva la trama principal, pero la traslada a un carnaval estadounidense con artistas de espectáculos laterales.
Ziegfeld llega al papel con experiencia fuera de los teatros tradicionales. Trabajó durante varias temporadas en Coney Island y realizaba hasta ocho presentaciones diarias como encantadora de serpientes. Cuando audicionó por primera vez para la ópera, no se permitían animales vivos en la sala, así que presentó un video de su acto y completó la prueba con un número de feria conocido como Human Blockhead.
Los reptiles fueron proporcionados por Nancy Novograd y su empresa All Tame Animals, especializada en animales para espectáculos. Novograd comenzó en ese negocio después de que su caballo apareciera en una producción de Carmen en la Met. Desde entonces ha facilitado al teatro especies de tamaños muy distintos, desde elefantes hasta insectos, de acuerdo con la información de Associated Press.
La selección de un animal escénico considera requisitos diferentes a los de un intérprete humano, pero también necesita conductas confiables. Algunas producciones exigen acciones precisas; en otras basta con que el ejemplar tolere luces, sonidos y contacto. Para Così fan tutte, el color, el tamaño, el temperamento y la relación con Ziegfeld fueron los criterios decisivos antes de avanzar a los ensayos.
La curiosa audición revela el trabajo técnico que existe detrás de una aparición de pocos minutos. Princess no tiene garantizada toda la temporada hasta completar las pruebas, y Nala permanece disponible para sustituirla. La decisión final dependerá de seguridad, bienestar animal y capacidad física de la artista, tres condiciones que deben sostenerse cada noche para que el efecto carnavalesco funcione sin alterar el desarrollo de la ópera.
Fuentes: Associated Press y La Jornada, publicación del 8 de septiembre de 2026.












