31 de agosto de 2026

Muertes atribuidas al calor alcanzan máximo histórico: 5 mil 232 en 2026

Una persona se refresca ante las altas temperaturas

El sistema español de monitorización de mortalidad diaria por todas las causas, conocido como MoMo, estima 5 mil 232 muertes atribuibles a las altas temperaturas en lo que va de 2026. De ese total, 2 mil 147 corresponden a agosto, un dato que coloca al periodo entre los más severos desde que existe esta serie de seguimiento.

La cifra fue difundida este 31 de agosto y debe interpretarse con precisión. El MoMo no certifica causas individuales de defunción; elabora una estimación estadística al cruzar información de registros civiles con umbrales máximos de temperatura y patrones de mortalidad de años anteriores. Los datos definitivos tardan alrededor de una semana en consolidarse.

EFE reportó que el acumulado supera los registros de los veranos más letales desde 2015, cuando comenzó la serie. El año 2022 había dejado una estimación de 4 mil 789 fallecimientos relacionados con el calor y 2023, de 3 mil 35, mientras que el histórico verano de 2003 en España se asocia con una cifra mucho mayor, cercana a 13 mil muertes.

Las olas de calor no afectan de la misma manera a toda la población. Las personas mayores, quienes viven con enfermedades crónicas, niñas y niños, trabajadores expuestos al sol y quienes no tienen acceso a espacios frescos enfrentan riesgos más altos. La prevención necesita atención específica a estos grupos y no solo avisos generales sobre el clima.

El calor intenso puede agravar afecciones cardiovasculares, respiratorias y renales, además de provocar deshidratación, agotamiento y golpe de calor. Los síntomas de alarma incluyen temperatura corporal elevada, confusión, desmayo, dolor de cabeza intenso, piel muy caliente y alteraciones en la respiración. Ante una sospecha, se debe buscar atención médica urgente.

Las medidas básicas siguen siendo útiles: beber agua con frecuencia, evitar alcohol y bebidas muy azucaradas, reducir la actividad física durante las horas de mayor temperatura, usar ropa ligera y protegerse del sol. También es importante revisar a familiares, vecinos y personas que viven solas, porque el riesgo puede pasar inadvertido hasta que la situación se vuelve grave.

Los datos europeos tienen relevancia para México y otros países que experimentan temporadas de calor más frecuentes e intensas. Las ciudades necesitan sumar sombra, agua, ventilación y redes de apoyo a sus estrategias de salud pública, mientras las familias requieren información clara para tomar decisiones cotidianas de cuidado.

La estimación de MoMo no reemplaza las investigaciones epidemiológicas, pero funciona como una señal de alerta. El cierre de agosto deja una evidencia contundente: el calor extremo no es solo un inconveniente estacional, sino un riesgo sanitario que exige prevención, servicios preparados y una respuesta pública capaz de proteger a las personas más vulnerables.

Fuente: Agencia EFE, “Las muertes por calor alcanzan máximos históricos con 5.232 este año”, publicado el 31 de agosto de 2026.

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