El Aeropuerto Internacional Benito Juárez Ciudad de México (AICM) inició un programa de simulacros de sismo que se desarrollará hasta el 19 de septiembre, sin afectar las operaciones de aterrizaje, despegue ni la atención a los viajeros. La administración aeroportuaria informó que las prácticas abarcan oficinas y áreas públicas de las terminales 1 y 2.
El programa comenzó el 28 de agosto y está dirigido a trabajadores del aeropuerto, prestadores de servicios, aerolíneas y pasajeros. Su coordinación corre a cargo de Protección Civil del AICM, con ejercicios enfocados en reconocer los procedimientos de respuesta ante un movimiento telúrico dentro de una instalación que opera de forma continua.
Según la información publicada este 31 de agosto, las jornadas incluyen escenarios hipotéticos y las etapas habituales de autoprotección, evacuación, integración en puntos de reunión, evaluación y retorno a la normalidad. La meta es que cada grupo identifique sus responsabilidades y pueda seguir indicaciones con orden, aun cuando el flujo de pasajeros sea elevado.
El cierre del programa está previsto para coincidir con el Simulacro Nacional del 19 de septiembre. Esa fecha mantiene una carga de memoria para la capital por los sismos de 1985 y 2017, pero también funciona como un recordatorio práctico de que la preparación en espacios de alta afluencia requiere ensayos previos y coordinación entre autoridades, empresas y usuarios.
El AICM señaló que las prácticas no interrumpirán los itinerarios de vuelos. Para los pasajeros, esta precisión es relevante porque un simulacro puede implicar avisos, presencia de brigadistas o movimientos internos sin que eso signifique una emergencia real; el aeropuerto pidió atender los mensajes oficiales y las indicaciones del personal acreditado.
En una terminal aérea, el protocolo debe considerar personas que no conocen el inmueble, equipaje, conexiones con tiempo limitado, comercios, transporte y distintas zonas de acceso. Por ello, los ejercicios permiten observar aspectos concretos, como la ubicación de rutas de salida, zonas de menor riesgo y puntos de reunión, además de la comunicación entre equipos de respuesta.
Las autoridades subrayaron que el objetivo es fortalecer la cultura de protección civil. La utilidad de una práctica depende de que los participantes puedan distinguir una alarma de simulacro, conservar la calma y no obstruir los recorridos de evacuación; esos comportamientos reducen el margen de improvisación cuando ocurre un evento real.
El anuncio se da mientras la Ciudad de México se prepara para septiembre, mes en el que habitualmente se refuerzan las acciones preventivas. El seguimiento del programa permitirá conocer cómo se aplican los protocolos en las dos terminales y qué ajustes resultan necesarios antes del simulacro nacional, sin comprometer la conectividad del principal aeropuerto de la capital.
Fuente: El Universal, “AICM inicia Programa de Simulacros de Sismos”, publicado el 31 de agosto de 2026.












