7 de octubre de 2026

Un anillo de bronce devuelve la imagen del Faro de Alejandría desde el fondo del mar

Anillo hallado en Alejandría con la imagen del antiguo faro

Un pequeño anillo de bronce recuperado bajo las aguas del puerto oriental de Alejandría abrió una ventana inesperada hacia una de las siete maravillas del mundo antiguo. La pieza lleva grabada una representación del Faro de Alejandría y fue localizada entre los restos del palacio de Antirhodos, la isla real que formaba parte del antiguo Portus Magnus.

El hallazgo fue anunciado este miércoles 7 de octubre de 2026 por el Instituto Europeo de Arqueología Submarina. De acuerdo con las autoridades egipcias de antigüedades, se trata del primer anillo-sello conocido con la imagen del faro. La figura presenta el monumento mediante incisiones sencillas, pero conserva su estructura de cuerpos superpuestos y un elemento que parece representar la luz en la parte superior.

Una maravilla antigua grabada en un objeto personal

La imagen se parece a las representaciones del faro que aparecen en monedas del siglo II después de Cristo. El equipo no asignó todavía una fecha definitiva al anillo ni identificó a su propietario. Esa cautela es importante: la similitud iconográfica ofrece una referencia, pero el contexto arqueológico y los estudios de la pieza deberán precisar su antigüedad y función.

El Faro de Alejandría fue terminado alrededor del año 280 antes de Cristo, durante el reinado de Ptolomeo II. Se levantó en la isla de Faros para guiar a los barcos que ingresaban a uno de los puertos más importantes del Mediterráneo. Las estimaciones históricas lo sitúan por encima de los 100 metros, una altura extraordinaria para la arquitectura de su tiempo.

Una sucesión de terremotos lo redujo a ruinas durante la Edad Media. A finales del siglo XV, el sultán mameluco Qaitbay construyó una fortaleza en el lugar e incorporó piedras del antiguo monumento. Por eso, cada representación conservada ayuda a reconstruir su apariencia y el lugar que ocupó en la identidad de la ciudad.

El contexto del palacio cambia el significado

El anillo apareció en Antirhodos, antigua isla del barrio real de Alejandría. El geógrafo e historiador griego Estrabón describió ese complejo después de visitar Egipto entre los años 29 y 25 antes de Cristo. Hoy, sus estructuras permanecen sumergidas y se extienden por varios miles de metros cuadrados bajo el puerto.

Franck Goddio, director de la misión, señaló que el lugar de procedencia vuelve especialmente relevante la pieza. La presencia de un sello con la imagen del faro en un centro de poder sugiere que el palacio pudo albergar oficinas administrativas, entre ellas alguna vinculada con el funcionamiento o la gestión del monumento marítimo.

La hipótesis no convierte al anillo en una prueba definitiva de una oficina específica, pero sí relaciona un objeto potencialmente administrativo con el edificio que controlaba el acceso visual al puerto. Los sellos podían servir para marcar documentos, mercancías o actos de autoridad. La investigación deberá determinar si ese fue su uso.

Cuatro zonas bajo investigación

La campaña de 2026 trabaja en cuatro puntos del puerto oriental: el templo de Isis, el palacio y la colina occidental de Antirhodos, restos de un obelisco y el Timonio, un palacio asociado con Marco Antonio. Además del anillo, los arqueólogos recuperaron cerámica, recipientes de vidrio, ánforas, botellas, lámparas de aceite y objetos de uso cotidiano.

Los materiales cubren un periodo amplio, desde el siglo IV antes de Cristo hasta el siglo IV de nuestra era. Esa diversidad permite estudiar cómo cambió el puerto a lo largo de las épocas helenística y romana. No se trata solo de reconstruir edificios monumentales: los utensilios revelan hábitos domésticos, circulación de bienes, prácticas religiosas y actividades administrativas.

El ministro egipcio de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, y su asistente Ahmed Rehema visitaron el barco de investigación para observar la excavación y revisar el anillo. La misión se desarrolla en colaboración con las autoridades egipcias y cuenta con apoyo de la Fundación Hilti, que financia el trabajo de Goddio desde 1996.

La arqueología continuará en Abu Qir

Cuando termine la campaña en el puerto oriental, el equipo trasladará sus trabajos a la bahía de Abu Qir. En esa zona la misión localizó en el año 2000 la ciudad sumergida de Thonis-Heracleion, otro de los grandes proyectos de la arqueología subacuática en Egipto.

El nuevo anillo condensa el valor de estas excavaciones. Una pieza que cabe en una mano conecta el palacio real, la administración portuaria, la navegación mediterránea y el edificio que simbolizó a Alejandría durante siglos. Su descubrimiento no reconstruye por sí solo el faro perdido, pero añade una imagen creada por personas que todavía pudieron conocerlo.

Fuentes: El País, The National.

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