La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este miércoles 8 de julio que México prepara medidas jurídicas en Estados Unidos tras la muerte de Lorenzo Salgado, migrante mexicano que falleció después de recibir disparos de agentes del ICE durante un operativo en Houston, Texas.
Más allá de notas diplomáticas
El caso elevó nuevamente la tensión migratoria entre México y Estados Unidos. Según el reporte de El País, Sheinbaum sostuvo que su gobierno busca ir más allá de las notas diplomáticas y de los planteamientos presentados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, al considerar que las respuestas recibidas hasta ahora no han frenado los abusos ni las muertes de connacionales.
La mandataria afirmó que no se puede permitir el maltrato contra personas cuya única falta, dijo, es no contar con documentos migratorios, aun cuando muchas fueron contratadas por empresas estadounidenses. El canciller Roberto Velasco será el encargado de presentar los detalles de las acciones legales que impulsará México.
Un contexto de endurecimiento migratorio
La muerte de Lorenzo Salgado se suma a una lista de fallecimientos de migrantes bajo custodia o durante arrestos del ICE en 2026. El reporte periodístico señala al menos 17 casos en lo que va del año, en medio de una política migratoria estadounidense más agresiva y con mayores recursos para operativos de detención y deportación.
Para México, el asunto tiene una dimensión diplomática, jurídica y humana. La defensa consular debe atender a familias, exigir información clara y revisar si hubo uso excesivo de la fuerza. Al mismo tiempo, el gobierno federal intenta construir una respuesta que tenga efectos más concretos que los reclamos formales.
En Chiapas y el sur del país, donde miles de familias tienen vínculos migratorios con Estados Unidos, estos casos se siguen con preocupación. Las remesas, la reunificación familiar y la movilidad laboral forman parte de la vida cotidiana de muchas comunidades, por lo que cada muerte bajo custodia estadounidense reabre preguntas sobre protección, trato digno y responsabilidad institucional.
El nuevo paso anunciado por Sheinbaum será medido por su capacidad de acompañar a las víctimas y presionar por investigaciones transparentes. La exigencia central es que ningún operativo migratorio quede fuera de revisión cuando termina con una persona muerta.
Fuentes: El País, Forbes México.












