21 de septiembre de 2022

Óscar Oliva : José Antonio Molina Farro

“Por ser uno de los grandes poetas del siglo XX; autor comprometido, cercano a los pueblos originarios, formador de varias generaciones de escritores y poetas, que le da voz al sur y a la protesta cívica. Su obra contra la opresión y la violencia ejercida desde el poder”, nuestro poeta fue galardonado con el Premio Nacional de Artes y Literatura 2021, en el campo de Lingüística y Literatura otorgado por la Secretaría de Cultura del Gobierno Federal. La ceremonia de entrega fue el día de ayer en la Ciudad de México. Imposible reseñar en tan breve espacio su rica y fecunda biografía, baste decir que el conspicuo poeta, autor de obras consagradas por sus lectores y traducida a varios idiomas, ha sido galardonado con diferentes premios de poesía y literatura, entre otros el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines / Gatien-Lapointe, el Premio Chiapas de Literatura, el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, el Premio Enrique González Martínez, el Premio Internacional de Poesía Ramón López Velarde, la Medalla Rosario Castellanos, Premio Nacional de Periodismo, Premio de Poesía Ciudad de México, Miembro Correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua, además de un homenaje en la Tercera Feria Internacional del Libro, celebrada en Tuxtla Gutiérrez, en noviembre de 2021.

Cada época y cultura tienen sus clásicos y, entre ellos, la poesía siempre ha ocupado un lugar de honor. Difícil pensar en una sociedad sin poetas. Chiapas es tierra de poetas, es en sí poesía. Borges definía a la poesía como “la expresión de la belleza mediante palabras combinadas con arte… se trata de realidades tan profundas que no se pueden expresar sino por medio de símbolos que todos los hombres tienen en común”.

En diciembre de 2021, en un acto de reconocimiento a hombres y mujeres que han forjado la historia del municipio de Tuxtla Gutiérrez, el Ayuntamiento presidido por Carlos Morales Vázquez develó una placa y entregó la Medalla de Honor al Mérito Ciudadano “General Joaquín Miguel Gutiérrez” a esta gloria nacional. Esta medalla se instituyó en la gestión del edil tuxtleco, durante la administración 2018-2021. Se otorga a hombres y mujeres que han dejado una impronta imborrable para beneficio de las generaciones presentes y futuras. También se estatuyó y otorgó por vez primera el Premio de Poesía Óscar Oliva.

La sentencia de José Martí, “Honrar honra”, ha sido una divisa permanente en la administración de Carlos Morales. La monumental obra material y social del gobierno municipal, corre en paralelo a la promoción y difusión de la cultura en sus distintas expresiones. Los clásicos están presentes, entre otros Ortega y Gasset, “La cultura es la respuesta a los desafíos de la vida”.

Hay algo digno del más alto reconocimiento. Lo expreso con profunda convicción y agradecimiento como chiapaneco. El Presidente Municipal, sabedor de la grandeza del poeta y la dimensión de su obra, tomó la iniciativa, instruyó al titular del Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura para que se postulara al hoy laureado ante el Consejo de Premiación del Premio Nacional de Artes y Literatura, como candidato a obtener el premio en el campo de Lingüística y Literatura.

La poesía de Óscar despierta los sentidos, encuentra el misterio en lo visible, su belleza cultiva la imaginación y la memoria, nos enseña a entender mejor el mundo; la poesía como herramienta para crear una nueva sociedad, al hombre nuevo. Albert Camus en su discurso “El artista y su tiempo” dice, el poeta reconquista el lugar que le corresponde en la sociedad cuando “crea peligrosamente” para salvar la vida amenazada por doquier, o para expresar la alegría de estar presente en el mundo.

Octavio Paz escribió: “La poesía de Óscar Oliva me recuerda a la de Eluard, no por el erotismo, sino por la limpidez: edificios verbales hechos de aire”.

Tengo en mis manos su más reciente libro, “Escrito en Tuxtla”, editado por el ITAC del Ayuntamiento en abril de este año. Ahí Marco Antonio Campos, apuntó: “En Oliva las imágenes se trastocan, se fijan, vuelven a trastocarse, y así infinitamente… El amor en Oliva es sensual. Todos los caminos convergen en el cuerpo de la mujer y todo sustantivo ardiente se reconoce en su cuerpo”.

Tengo el privilegio de su amistad, la disfruto con fruición, su sabiduría es impresionante, su humildad cautivadora, asombrosa en un espíritu tan elevado. Por eso y más eres tan grande querido Óscar. Va un fragmento de quien hoy coordina la Red de Talleres de Poesía que lleva su nombre, como parte del Programa de Fomento a la Lectura y Creación Literaria del Ayuntamiento:

´Al dejar de dar vueltas soy capaz de regenerarme, trastocar mi hábitat,

al dejar de dar vueltas pierdo el sentido de todo, con senos y vulva amorosa,

cuando soy capaz de regenerarme como la hidra verde de las algas de la pecera –paraguas sin miel, milimétrico, continuamente produciendo y perdiendo células-

otras herraduras se cierran conforme avanza el mundo accesible que me ciñe, o el inaccesible, que tengo enfrente, al dejar de dar vueltas, sin poder desentrañarlo, a la velocidad que yo quiera, al acariciar, ser acariciada, al dividir, ser dividida

-¡Soy la estéril y muchas son mis hijas y nietas!-

como el continente que vi alejarse de la isla que quedó a la deriva,

con el fantasma del perro que me acompañó hace 90 años: aun lleva en la cabeza una piedra refulgente que de noche me sirve de guía.

(Yo misma volviendo a ser la náufraga bajo tierra, yo sola con el mismo material de mis familiares muertos, uno dentro del otro, iluminados, apagados)´.

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