El satélite MTG-I2 despegó el 27 de agosto a bordo de un Ariane 6 desde el puerto espacial europeo de la Guayana Francesa. La misión completa la primera familia de Meteosat de Tercera Generación y reforzará la vigilancia de tormentas, rayos y otros fenómenos atmosféricos sobre Europa y el norte de África.
El vuelo VA270
El lanzamiento ocurrió a las 22:11 horas CEST, equivalentes a las 17:11 hora local, en el vuelo VA270. Fue la cuarta misión de Ariane 6 en 2026 y el primer vuelo del cohete hacia una órbita de transferencia geoestacionaria con la configuración Ariane 62 de dos propulsores.
La separación del satélite estaba prevista unos 36 minutos después del despegue. El vehículo transportó el segundo satélite de imágenes de la serie MTG, desarrollado dentro de la cooperación entre la Agencia Espacial Europea, ESA, y la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos, EUMETSAT.
Una constelación meteorológica
MTG-I2 es el tercer satélite de la constelación MTG y el segundo de tipo “I”, destinado a obtener imágenes. Se suma a Meteosat-12, también llamado MTG-I1 y lanzado en 2022, para completar el conjunto inicial de la nueva generación meteorológica europea.
La plataforma operará desde una órbita geoestacionaria, a unos 35,786 kilómetros de altitud. Esa ubicación permite observar de manera continua una misma región, una ventaja para registrar la evolución de nubes, frentes y sistemas convectivos en intervalos cortos.
Datos con mayor frecuencia
La misión ofrecerá imágenes de alta resolución de Europa y el norte de África cada 2.5 minutos. Esa frecuencia es relevante para el nowcasting, la predicción de muy corto plazo que permite seguir tormentas intensas y cambios atmosféricos de desarrollo rápido.
Los servicios meteorológicos podrán emplear los datos para identificar frentes, nubes convectivas y señales asociadas con tiempo severo. La información espacial se integrará con radares, estaciones terrestres y modelos numéricos, herramientas que juntas permiten describir mejor el estado de la atmósfera.
Rayos y avisos meteorológicos
La generación MTG busca fortalecer la detección temprana de tormentas eléctricas y el monitoreo climático. Sus datos pueden apoyar a protección civil, aviación, transporte, agricultura y gestión de energía, sectores que necesitan anticipar riesgos vinculados con lluvia intensa, viento, granizo o descargas eléctricas.
La utilidad pública depende de la cadena completa de operación. Detectar una célula convectiva desde el espacio es un paso técnico, pero los centros meteorológicos deben procesar esa señal con rapidez y convertirla en avisos claros para autoridades y población.
Entrada al servicio operativo
Después del lanzamiento, MTG-I2 deberá completar maniobras, pruebas de instrumentos y verificaciones antes de incorporarse plenamente a los servicios. La ficha de la Organización Meteorológica Mundial contempla una vida útil de la misión al menos hasta 2037, si se mantienen las condiciones operativas previstas.
Con el satélite en camino, Europa refuerza una infraestructura fundamental para observar la atmósfera desde el espacio. La nueva capacidad no elimina la incertidumbre del tiempo, pero aumenta la rapidez con que los especialistas pueden detectar y seguir fenómenos que cambian en minutos.
Instrumentos y función dentro del sistema
MTG-I2 pertenece a la rama de satélites imageadores de Meteosat y lleva el Flexible Combined Imager, instrumento que registra la Tierra en varias bandas del espectro para distinguir nubes, vapor de agua, superficies y temperaturas de las cimas nubosas. En el sistema MTG, los satélites de imágenes trabajan junto con plataformas de sondeo para aportar observación continua y perfiles atmosféricos complementarios.
También incorpora un Lightning Imager, capaz de detectar destellos de rayos desde órbita geoestacionaria. La observación de actividad eléctrica complementa las imágenes de nubes: una tormenta con desarrollo rápido puede mostrar señales convectivas y rayos antes de producir impactos en superficie, por lo que esa combinación ayuda a los servicios meteorológicos a vigilar la evolución y emitir avisos de corto plazo.












