4 de diciembre de 2022

¿La Reforma Eléctrica ayudaría a la CFE?

La Reforma Eléctrica y la CFE han sido motivo de debate desde septiembre de 2021, dado que el objetivo principal de la nueva iniciativa de reforma es privilegiar a la CFE por encima de otros competidores, dándole el control del 54% del mercado eléctrico.

De acuerdo con los comentarios emitidos por el gobierno, este objetivo se hizo con la finalidad de devolver la soberanía energética a México, pero algunos especialistas técnicos están preocupados ante la posibilidad de que la reforma promueva prácticas monopólicas, frene la transición hacia energías renovables y que, en realidad, no sea tan benéfica para la CFE.

¿De dónde vienen estas inquietudes? Te contamos.

Reforma Eléctrica y CFE: ¿apoyo o riesgo? 

Existen varios motivos por los cuales los especialistas no creen conveniente que la CFE deba tener tanto peso en la propuesta de reforma. La razón principal es que, consideran, la nueva Reforma Eléctrica no hará más que sobrecargar a la CFE y darle a cumplir metas que, sencillamente, no puede lograr sola.

En los foros del Parlamento Abierto se dieron diferentes argumentos al respecto:

Infraestructura y recursos

De aprobarse la Reforma Eléctrica, la CFE tendría que poner en operación plantas de más de 30 años de antigüedad, las cuales, de hecho, estaban en proceso de retiro.

Si bien el plan es renovar estas plantas, esto no representaría un beneficio como tal, ya que sería necesaria una inversión de alrededor de 10 mil millones de dólares durante los próximos 15 años, según estimaciones de la firma Fitch Ratings. Y esto deberá hacerlo solo con ayuda del gobierno, ya que la inversión extranjera directa ha comenzado a disminuir y, si se vota a favor de la reforma, lo más probable es que continúe decayendo.

Esto es preocupante para los especialistas porque la CFE no cuenta con los recursos necesarios para lograrlo, especialmente si tomamos en cuenta que ha tenido pérdidas financieras importantes desde 2019. Si el gobierno es el único que puede seguir invirtiendo en ella, significaría elevar los costos en las tarifas de luz, o bien, disminuir el presupuesto de otros sectores públicos.

Uso de combustibles fósiles

Las plantas que planean poner en operación la CFE y la Reforma Eléctrica tienen un problema: dependen de los combustibles fósiles. Esta situación no sólo parece frenar la generación de energías limpias, sino que ocasionaría el incremento de emisiones contaminantes, afectando las metas climáticas de México y el bienestar de la población.

Capacidad adicional

Entre los planes de la Reforma Eléctrica y la CFE, además de renovar las plantas ya mencionadas, se encuentran el desarrollo de un parque solar, la renovación de plantas hidroeléctricas y geotérmicas; sin embargo, estos esfuerzos representan apenas el 14% de la capacidad energética adicional que necesita el país.

Violación de acuerdos comerciales

Una de las preocupaciones que existen a nivel internacional, es que la nueva reforma plantea cancelar los contratos y permisos a generadores privados y extranjeros. Estados Unidos y Canadá están entre los más afectados por esta decisión, ya que México incumpliría con acuerdos hechos en el T-MEC.

Por esta razón, el gobierno de Estados Unidos ha tenido varias reuniones con el presidente López Obrador, a fin de encontrar una alternativa viable para todas las partes.

Debido a estas razones, los especialistas no creen que la Reforma Eléctrica y la CFE solas sean la mejor oportunidad para el desarrollo energético del país. De acuerdo a su punto de vista, un mejor escenario sería que la CFE siguiera formando alianzas con el sector privado para enfrentar la crisis climática y avanzar en la transición energética.

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