La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, afirmó que el brote de sarampión está controlado, pero aseguró que la vacunación y la vigilancia epidemiológica continuarán hasta alcanzar cero contagios. El anuncio se apoyó en una reducción de 99 por ciento en los casos semanales y en un despliegue que lleva 4.4 millones de dosis aplicadas desde agosto de 2025.
De cien casos a uno o dos
Durante el periodo más crítico, la capital llegó a registrar hasta 100 contagios de sarampión por semana. De acuerdo con el balance presentado por Brugada, la cifra actual se ubica entre uno y dos casos semanales, y en los 15 días previos al informe sólo permanecían dos casos activos.
El director general del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia, Miguel Ángel Nakamura López, precisó que el día del reporte no se había notificado un caso nuevo. La disminución no equivale a dar por concluida la contingencia, porque la transmisión debe mantenerse interrumpida y cada sospecha requiere seguimiento.
La campaña de vacunación
Las autoridades informaron que se han aplicado 4.4 millones de dosis desde agosto de 2025, con una cobertura de 74 por ciento de una población objetivo estimada en poco menos de seis millones de personas. La decisión de vacunar se tomó desde los primeros dos casos detectados en la ciudad, antes del repunte de enero y febrero de 2026.
La operación se extendió a escuelas, centros de salud, mercados, plazas, universidades, centros de trabajo y espacios de transporte. En la Central de Abasto se inmunizó a más de 32 mil personas mediante puestos que trabajaron durante noches y madrugadas; en una sola jornada se aplicaron casi 60 mil dosis.
Cercos y módulos móviles
La secretaria de Salud Pública capitalina, Nadine Gasman, informó que se realizaron 567 cercos epidemiológicos y bloqueos vacunales. Estas acciones se activan alrededor de casos detectados o sospechosos para localizar contactos, revisar esquemas de vacunación y cortar posibles cadenas de transmisión.
También se instalaron más de 150 módulos móviles en escuelas, centros de salud, mercados, parques, el aeropuerto y estaciones de Metro, Metrobús, Cablebús y RTP. Más de 2 mil 500 vacunadores de distintas instituciones y cerca de 500 trabajadores de Participación Ciudadana participaron en el despliegue.
La meta sanitaria
Brugada señaló que la ciudad no bajará la guardia hasta llegar a cero contagios y recuperar la condición de territorio libre de sarampión. Esa meta implica sostener la búsqueda activa de casos, la atención médica y la vacunación de personas con esquemas incompletos o sin comprobante.
El sarampión es una enfermedad altamente transmisible; por esa razón, el control de un brote depende tanto de la respuesta institucional como de que la población revise su cartilla. Las autoridades han pedido acudir a los puntos de vacunación y reportar oportunamente síntomas compatibles para que el sistema de vigilancia actúe sin demora.
Protección más allá del balance
El operativo también se preparó ante la llegada de visitantes nacionales y extranjeros durante el Mundial de Futbol, sin que después del encuentro deportivo se notificara un nuevo brote en la capital. La experiencia dejó una red de módulos y personal capacitado para responder a nuevas alertas.
La reducción de casos es un indicador relevante, pero el cierre del episodio dependerá de mantener la inmunización y la vigilancia. La cifra de dosis aplicadas, los cercos y el trabajo territorial son los elementos con los que la Ciudad de México busca impedir que el virus vuelva a circular.












