19 de octubre de 2026

La disputa por los carpinchos de Nordelta escala después de que un vecino les disparara

Carpinchos en una zona residencial de Nordelta

Los carpinchos de Nordelta, la urbanización cerrada más grande de Argentina, volvieron a colocar frente a frente a residentes, científicos y defensores de la fauna. El conflicto escaló después de que un vecino fuera grabado disparando contra animales que pastaban cerca de su piscina. El episodio derivó en una causa judicial y convirtió una convivencia ya incómoda en un debate nacional sobre crecimiento urbano, bienestar animal y control poblacional.

Nordelta está integrado por 28 barrios privados construidos alrededor de lagunas artificiales en la cuenca del río Luján, al norte de Buenos Aires. Allí viven unas 45 mil personas y una población de carpinchos que encuentra agua, alimento y escasos depredadores. La misma estructura diseñada para acercar las casas a los lagos creó un entorno favorable para el roedor más grande del mundo.

De 250 a 800 ejemplares en cuatro años

Los monitoreos científicos registraron 250 carpinchos en 2021 y cerca de 800 en 2025. El crecimiento promedio fue de 25% anual, aunque en 2023 la población casi se duplicó. La tendencia más reciente muestra una desaceleración, pero el espacio disponible continúa disminuyendo a medida que se ocupan lotes y aparecen nuevas barreras.

Un carpincho adulto puede pesar hasta 60 kilogramos y alcanzar 1.30 metros de longitud. Es herbívoro, vive en grupos familiares y utiliza la franja entre tierra y agua. Cada grupo mantiene un territorio, por lo que la concentración de muchos individuos en una zona cerrada aumenta la competencia por alimento y refugio.

El 17 de septiembre, Sebastián Favre, piloto de 49 años, fue filmado cuando disparaba hacia carpinchos junto a su piscina en el barrio Los Alisos. La justicia deberá determinar qué ocurrió, qué arma fue utilizada y si hubo animales heridos. El caso expuso el nivel de tensión, pero no representa el comportamiento de todos los residentes ni autoriza respuestas violentas contra fauna silvestre.

Accidentes, jardines y caminos bloqueados

Los administradores identifican tres problemas principales. El primero son los choques con vehículos: en la urbanización se registra un incidente vial relacionado con carpinchos cada dos días, pese a límites de velocidad, reductores y señales. El segundo comprende daños en jardines y enfrentamientos con perros. Algunas personas han sufrido lesiones al intentar separar a sus mascotas de los animales.

El tercer problema afecta directamente a los carpinchos. Cercos comunes y eléctricos les impiden entrar en lotes donde antes encontraban alimento. Al mismo tiempo, las carreteras que rodean la ciudad bloquean su salida hacia otros ambientes. La competencia aumenta dentro de un territorio que no ofrece corredores suficientes hacia la naturaleza.

No existen reportes de ataques espontáneos de carpinchos contra personas en Nordelta. Los especialistas advierten, sin embargo, que las peleas territoriales o los encuentros con perros pueden crear situaciones de riesgo. También señalan que, como otros roedores, podrían transmitir enfermedades como leptospirosis o brucelosis, aunque la población monitoreada se encuentra actualmente libre de plagas.

Vasectomías, vacunas y traslados

La Asociación Vecinal Nordelta y la Dirección de Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires pusieron en marcha un programa para reducir el crecimiento. Hasta ahora se practicaron vasectomías a 15 machos dominantes. También se probaron vacunas anticonceptivas, pero no dieron el resultado esperado.

Las autoridades autorizaron 12 traslados y concretaron seis. Tres hembras subadultas y tres machos juveniles fueron llevados a una reserva del Delta del Paraná. El procedimiento exige evaluar la salud, la estructura familiar y las condiciones del sitio receptor para evitar que una solución local genere otro problema ambiental.

Activistas de La Voz de los Carpinchos promueven la creación de reservas y la restauración de vegetación nativa. Señalan que en las 17 mil hectáreas de Nordelta existe una reserva de menos de 1.5 hectáreas. Los administradores responden que concentrar familias de carpinchos en un espacio reducido no resolvería las disputas territoriales.

La alternativa con mayor acuerdo científico es recuperar la conectividad ecológica. Los corredores permitirían que los animales salgan de la urbanización y se desplacen hacia ambientes adecuados, en lugar de permanecer encerrados entre casas, lagunas y carreteras. Esa obra requiere coordinación entre propietarios, autoridades ambientales y responsables de infraestructura.

El episodio parece insólito por el contraste entre piscinas residenciales y roedores gigantes, pero su origen es concreto: una ciudad se expandió sobre un territorio usado por fauna nativa y después cerró las rutas de salida. Las vasectomías y los traslados pueden reducir la presión inmediata. La solución duradera dependerá de devolver a los carpinchos la posibilidad de moverse sin atravesar jardines, avenidas ni cercos.

Fuentes: Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Dirección de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires, EL PAÍS Argentina.

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