Alphabet, empresa matriz de Google, reportó ingresos por 127 mil 580 millones de dólares durante el tercer trimestre de 2026, un crecimiento interanual de 25% impulsado por Google Cloud y la demanda de infraestructura de inteligencia artificial. El avance fue considerable, pero quedó ligeramente por debajo de las expectativas del mercado y provocó una caída de más de 10% en las operaciones posteriores al cierre bursátil.
La compañía registró una utilidad neta de 26 mil 170 millones de dólares entre julio y septiembre, frente a 34 mil 980 millones en el mismo periodo del año anterior. El beneficio por acción fue de 2.12 dólares y reflejó una pérdida de 8 mil 700 millones en inversiones accionarias, un impacto equivalente a 55 centavos por título.
Google Cloud duplica su facturación
La división de nube presentó el dato más fuerte del informe. Sus ingresos crecieron 103% y alcanzaron 30 mil 700 millones de dólares. La empresa atribuyó el resultado a la expansión de Google Cloud Platform, al uso empresarial de herramientas de inteligencia artificial y a la venta de sistemas TPU, chips diseñados por Google para cargas de aprendizaje automático.
Sundar Pichai, director ejecutivo de Google y Alphabet, señaló que la infraestructura y las soluciones de IA son motores centrales del negocio de nube. El ejecutivo afirmó que la compañía opera ya con un ritmo anualizado de ingresos de medio billón de dólares y que la demanda de capacidad informática sigue siendo elevada.
La aplicación Gemini alcanzó mil millones de usuarios, cifra que Alphabet presentó como el crecimiento más rápido registrado por un producto de Google. El dato muestra la escala de distribución que la empresa puede conseguir al integrar servicios de inteligencia artificial en su buscador, dispositivos móviles, herramientas de productividad y plataformas para desarrolladores.
El buscador y YouTube avanzan con menor velocidad
Los ingresos de Google Search y otros negocios publicitarios aumentaron 12%, hasta 63 mil 300 millones de dólares. La publicidad de YouTube creció 9% y llegó a 11 mil 200 millones. Aunque ambas áreas continuaron expandiéndose, los resultados quedaron por debajo de algunas previsiones y alimentaron dudas sobre la velocidad de crecimiento de los negocios tradicionales.
La preocupación del mercado no se concentra únicamente en las ventas. Alphabet necesita ampliar centros de datos, redes, sistemas eléctricos y capacidad de cómputo para sostener el despliegue de sus modelos. La inversión de capital del trimestre ascendió a aproximadamente 51 mil 300 millones de dólares, por encima de la cifra observada en los tres meses anteriores.
La dirección de la empresa estima que el gasto de capital de 2026 rondará los 200 mil millones de dólares y anticipa un aumento significativo en 2027. Esa trayectoria plantea una pregunta que atraviesa a toda la industria: cuánto tiempo tardarán las inversiones en inteligencia artificial en generar rendimientos suficientes para compensar su costo financiero y energético.
La inteligencia artificial impulsa y presiona al mismo tiempo
Alphabet enfrenta una situación compartida por otras grandes tecnológicas. La IA acelera la demanda de servicios en la nube, mejora funciones en productos masivos y abre nuevas fuentes de ingreso. Al mismo tiempo, exige gastos extraordinarios en chips, centros de datos y energía, además de una captación constante de recursos.
La compañía realizó durante el año operaciones de financiamiento para sostener esa expansión. También reforzó la venta de acciones y la emisión de deuda, dentro de una carrera en la que compite con Microsoft, Amazon, Meta, OpenAI y Anthropic por capacidad informática, talento y clientes empresariales.
El informe del tercer trimestre confirmó que Google no está al margen del auge de la IA. Cloud creció a un ritmo récord y Gemini alcanzó una audiencia global. Sin embargo, la reacción bursátil mostró que los inversionistas ya no evalúan solamente la adopción tecnológica: también exigen claridad sobre márgenes, flujo de efectivo y retorno del capital.
Alphabet cerró el trimestre con una combinación de expansión y presión. La facturación subió una cuarta parte, pero la utilidad descendió y el gasto aumentó. El desafío de los próximos periodos será convertir el crecimiento de la nube y los mil millones de usuarios de Gemini en ganancias capaces de sostener una infraestructura cada vez más costosa.
Fuentes: Alphabet, Associated Press, Cinco Días.












