29 de octubre de 2026

México despide a Cuauhtémoc Cárdenas, figura central de la transición democrática

Cuauhtémoc Cárdenas durante su trayectoria política

Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, ingeniero, fundador del Partido de la Revolución Democrática y tres veces candidato a la Presidencia de México, murió el miércoles 28 de octubre en Ciudad de México a los 92 años. Su fallecimiento provocó mensajes de reconocimiento desde fuerzas políticas rivales, que coincidieron en destacar su papel en la apertura del sistema electoral y en la formación de la izquierda mexicana contemporánea.

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la muerte y recordó a Cárdenas como un hombre de principios firmes que transformó la vida política nacional. Los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, dirigentes partidistas y antiguos colaboradores también expresaron condolencias. Esa reacción transversal reflejó la dimensión histórica de una trayectoria que abarcó más de seis décadas de vida pública.

La ruptura que alteró el sistema político

Cárdenas nació el 1 de mayo de 1934 y fue hijo del general Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México entre 1934 y 1940. Se formó como ingeniero civil y desarrolló una carrera dentro del Partido Revolucionario Institucional, donde fue senador y gobernador de Michoacán. A mediados de los años ochenta encabezó, junto con Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, la Corriente Democrática que reclamaba mayor apertura en la selección de candidaturas y en la vida interna del partido.

La fractura desembocó en su candidatura presidencial de 1988 al frente del Frente Democrático Nacional. Aquella elección quedó marcada por la interrupción del sistema de cómputo y por acusaciones de fraude. Aunque el resultado oficial otorgó la victoria a Carlos Salinas de Gortari, la campaña de Cárdenas movilizó a sectores sociales, partidos de izquierda y organizaciones que hasta entonces habían tenido una participación limitada en la competencia electoral.

Un año después, Cárdenas participó en la fundación del PRD. El nuevo partido se convirtió durante tres décadas en la principal fuerza electoral de izquierda. Volvió a competir por la Presidencia en 1994 y en 2000, sin obtener el triunfo, pero su influencia quedó asociada a la construcción de una oposición nacional y a la exigencia de elecciones más competitivas.

El primer jefe de Gobierno electo por la capital

En 1997, Cárdenas ganó la elección para gobernar el entonces Distrito Federal. Fue el primer mandatario capitalino elegido directamente por la ciudadanía, después de décadas en que el cargo dependía de una designación presidencial. Ese resultado abrió un ciclo prolongado de gobiernos de izquierda en Ciudad de México y dio al PRD una plataforma institucional de alcance nacional.

Su paso por el gobierno capitalino fue también su única victoria electoral en una contienda ejecutiva. Tres años después buscó por última vez la Presidencia. La derrota del PRI frente a Vicente Fox puso fin al régimen de partido hegemónico, un desenlace al que la oposición organizada durante los años anteriores había contribuido de manera decisiva.

Cárdenas mantuvo después una posición independiente dentro de la izquierda. Tuvo diferencias con Andrés Manuel López Obrador y se distanció de decisiones tomadas por el partido que había fundado. En 2014 renunció al PRD, en medio de la crisis política provocada por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y por el deterioro interno de esa organización.

Un legado ligado a la democracia y al petróleo

En sus últimos años se concentró en actividades académicas, la escritura y la defensa de la soberanía energética. Publicó memorias y una biografía de su padre. También respaldó causas sociales, el diálogo con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y la protección de los recursos estratégicos del país.

Una de sus apariciones públicas más recientes ocurrió el 18 de marzo de 2026, durante el aniversario de la expropiación petrolera. Sheinbaum lo designó presidente de la Comisión Consultiva de Petróleos Mexicanos, creada para aportar análisis y recomendaciones a la empresa estatal. La encomienda tenía una carga simbólica evidente por el papel de Lázaro Cárdenas en la nacionalización petrolera de 1938.

Los servicios funerarios se realizaron en el Panteón Francés de Ciudad de México, donde también descansan los restos de su esposa, Celeste Batel, fallecida en 2021. Le sobreviven sus hijos Lázaro, Cuauhtémoc y Camila Cárdenas Batel, además de sus nietos.

La muerte de Cárdenas cierra una etapa de la izquierda mexicana. Su historia reúne la ruptura con el partido de Estado, la competencia presidencial de 1988, la creación del PRD y la primera elección democrática del gobierno capitalino. Esos hechos explican que aliados y adversarios lo reconozcan como una figura central de la transición política del país.

Fuentes: Associated Press, EL PAÍS, La Jornada.

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