Responsables de salud de los países y territorios del Pacífico concluyeron en Rarotonga una reunión regional con recomendaciones para reforzar sistemas sanitarios resilientes en una era digital. El encuentro, realizado del 25 al 27 de agosto, reunió a autoridades, socios regionales y especialistas bajo el tema de modernizar la iniciativa Healthy Islands.
La Organización Mundial de la Salud informó que las conversaciones abarcaron la visión Healthy Islands 2050, financiamiento sostenible, enfermedades no transmisibles, salud reproductiva, formación de personal, datos sanitarios, investigación, inteligencia artificial, clima, seguridad sanitaria y cooperación regional. El propósito fue traducir esas prioridades en medidas aplicables a realidades nacionales distintas.
La iniciativa Healthy Islands ha servido como marco regional para colocar la salud en el centro de las políticas públicas del Pacífico. En una región formada por comunidades insulares con grandes distancias y exposición a fenómenos climáticos, la continuidad de los servicios depende tanto de infraestructura local como de redes de cooperación y datos confiables.
Los asistentes discutieron el uso de herramientas digitales, pero la reunión no presentó la tecnología como sustituto de clínicas, personal o financiamiento. La utilidad de la inteligencia artificial y de los sistemas de información depende de que haya conectividad, reglas claras y profesionales capacitados para interpretar la información y atender a las personas.
Bob Williams, secretario de Salud de las Islas Cook, señaló que el encuentro permitió concentrarse en prioridades relevantes para la población y considerar cómo la trayectoria de Healthy Islands puede responder a un entorno sanitario, climático y digital cambiante. Berlín Kafoa, de la Pacific Community, destacó la necesidad de apoyar decisiones basadas en evidencia y capacidades locales.
La OMS subrayó que la cooperación más allá del sector sanitario es necesaria para responder a las enfermedades no transmisibles y al cambio climático. Esa visión reconoce que la salud pública también se ve afectada por agua, vivienda, alimentación, educación, transporte y la capacidad de actuar antes de que una emergencia interrumpa la atención.
La resiliencia fue uno de los conceptos centrales. Para los sistemas de salud, significa mantener servicios esenciales durante desastres, brotes o crisis de abastecimiento, recuperar su funcionamiento y aprender de las fallas. En territorios insulares, la logística de medicamentos, laboratorios y traslados agrega dificultades que hacen especialmente importante la coordinación entre gobiernos.
Las recomendaciones derivadas del encuentro alimentarán los próximos espacios de gobernanza sanitaria regional, indicó el comunicado conjunto. Su impacto dependerá de que cada país pueda convertir prioridades compartidas en planes con recursos, equipos y objetivos medibles. La reunión dejó una agenda amplia, desde salud digital hasta prevención, con la meta de acercar sistemas más equitativos a las comunidades del Pacífico.
Fuente: Organización Mundial de la Salud y Pacific Community.












