El Ingenio San Pedro de Lerdo de Tejada continuará operando luego de que Grupo Porres acordó devolver la instalación a la Federación, informó la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García. La ruta anunciada busca evitar el cierre de la factoría, reactivarla y proteger los empleos vinculados a la caña de azúcar en la región.
La devolución a la Federación
Nahle explicó que el ingenio tiene origen público y que, tras la decisión de Grupo Porres de dejar de operarlo, el inmueble regresará a la Federación. La previsión es que el gobierno federal lo entregue posteriormente al estado de Veracruz para que asuma la responsabilidad mientras se resuelve su situación operativa.
La gobernadora señaló que ya avanzan los trámites para formalizar el proceso. La devolución no equivale a una reanudación inmediata de toda la actividad: la planta requiere mantenimiento y rehabilitación antes de retomar sus operaciones con normalidad.
El anuncio de cierre
El 5 de agosto, Grupo Porres informó que cesaría operaciones al considerar que las dificultades del sector azucarero hacían inviable la continuidad financiera del ingenio. El anuncio generó incertidumbre entre el personal y los productores de caña que dependen de la actividad de San Pedro.
Desde entonces, trabajadores sindicalizados y de confianza permanecieron fuera de las instalaciones para vigilar que la fábrica no fuera desmantelada y para exigir una alternativa laboral. Las negociaciones involucraron a autoridades estatales, federales y representantes de la empresa.
Empleo y cadena cañera
Del complejo dependen más de 500 trabajadores, además de cientos de productores, cortadores de caña, transportistas y otros prestadores de servicios de Lerdo de Tejada, Ángel R. Cabada y Saltabarranca. La continuidad del ingenio tiene un efecto que rebasa a la nómina directa, porque la zafra articula ingresos de numerosas familias.
El funcionamiento de una fábrica azucarera requiere caña disponible, transporte, mano de obra especializada, mantenimiento de equipos y salida comercial del producto. Un cierre prolongado afectaría esas actividades y dejaría a productores con menor certidumbre sobre el destino de sus cosechas.
Mantenimiento antes de operar
La administración estatal reconoció que la infraestructura necesita trabajos de mantenimiento. Esa condición obligará a revisar maquinaria, instalaciones y requerimientos técnicos para que el ingenio pueda participar en la siguiente etapa de molienda sin comprometer la seguridad de trabajadores ni la capacidad de producción.
La atención no se limita a reparar equipos. También será necesario definir quién administrará la operación, cómo se financiarán las adecuaciones y qué mecanismos respaldarán a los productores cañeros durante la transición. Esas decisiones serán determinantes para que el anuncio se convierta en continuidad efectiva.
Un sector bajo presión
La empresa había atribuido su decisión a la situación económica del sector azucarero, afectado por precios bajos e importaciones. Las autoridades estatales han planteado que el rescate debe preservar el empleo y evitar que una crisis corporativa rompa la cadena productiva de la zona.
El siguiente resultado verificable será la formalización de la entrega y el inicio de los trabajos necesarios para reactivar la planta. Para Lerdo de Tejada y municipios cercanos, la operación de San Pedro representa una fuente de empleo y una pieza central de la economía vinculada al cultivo de caña.












