Tapachula, Chiapas. El Gobierno de Chiapas reforzó la atención a personas en contexto de movilidad mediante un acuerdo de colaboración entre la Secretaría de la Frontera Sur y el Instituto de la Consejería Jurídica del estado, así como la instalación de la Mesa Estatal de Derecho a la Identidad. La medida busca facilitar el acceso a documentación e identidad jurídica, condiciones que abren la puerta a otros servicios y derechos.
De acuerdo con la cobertura regional de Rotativo en Línea, el mecanismo será articulado por la Subsecretaría de Movilidad Humana y pretende establecer una coordinación permanente entre las instituciones que intervienen en procesos de registro, identificación y documentación. El propósito es que las personas que transitan, solicitan protección o residen temporalmente en Chiapas encuentren rutas de atención más claras.
Una mesa para coordinar trámites y atención
La instalación de la Mesa Estatal de Derecho a la Identidad representa una instancia de trabajo interinstitucional. En ella confluyen áreas estatales y federales cuya participación es determinante para que un documento, un registro o una constancia no se conviertan en una barrera adicional para quienes viven un proceso de movilidad humana.
La Secretaría de la Frontera Sur, encabezada por María Amalia Toriello Elorza, suscribió el convenio con el Instituto de la Consejería Jurídica del Gobierno del Estado, a cargo de Guillermo Nieto Arreola. También participaron la Subsecretaría de Movilidad Humana, el Registro Civil de Chiapas y representantes del Registro Nacional de Población.
El trabajo previsto no se limita a la firma del acuerdo. La mesa deberá articular acciones para fortalecer los procesos de registro, documentación e identificación, además de facilitar la comunicación entre las dependencias responsables. La expectativa institucional es construir una ruta de atención eficiente y con enfoque de derechos humanos para las personas y familias en movilidad.
Por qué la identidad es un punto de partida
Contar con identidad jurídica y documentos oficiales es indispensable para ejercer derechos básicos. Sin ellos, una persona puede enfrentar dificultades para acceder a educación, atención de salud, protección jurídica, programas de apoyo o procesos administrativos. En una entidad fronteriza como Chiapas, donde convergen personas en tránsito, solicitantes de refugio, población retornada y familias que deciden establecerse, esa situación adquiere una relevancia particular.
La Constitución de Chiapas reconoce el derecho a la identidad y establece que no se debe exigir comprobar la legal estancia en el país para inscribir ante el Registro Civil a hijas e hijos nacidos en territorio estatal. El nuevo espacio de coordinación busca que esa garantía se traduzca en atención institucional efectiva, especialmente para quienes enfrentan obstáculos documentales o desconocen los procedimientos disponibles.
Durante la jornada también se presentó un diagnóstico regional para la instalación de la Mesa Estatal de Derecho a la Identidad de las Personas en Contexto de Movilidad Humana. Esta herramienta permitirá identificar necesidades, ordenar prioridades y orientar la colaboración entre las instituciones participantes.
Participación amplia en la frontera sur
En los trabajos intervienen representantes del Registro Civil, Renapo y el Instituto Nacional de Migración, así como organismos internacionales como la Organización Internacional para las Migraciones, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y Unicef. También se contempló la participación de consulados de México en Guatemala, El Salvador y Honduras, sectores de salud y educación, academia y organizaciones de la sociedad civil.
Esta integración es relevante porque los trámites de identidad y documentación pueden requerir acompañamiento desde distintos ámbitos. La coordinación entre autoridades, organismos internacionales y redes comunitarias puede reducir duplicidades, orientar a las personas sobre sus opciones y dar seguimiento a casos que necesitan atención especializada.
Para Chiapas, el acuerdo coloca el derecho a la identidad como una pieza central de la política de movilidad humana. Más que un requisito administrativo, se trata de una condición para que las personas sean reconocidas ante las instituciones y puedan ejercer otros derechos con mayor certeza. El reto será convertir la mesa en resultados medibles, accesibles y sostenidos para quienes llegan o viven en la frontera sur.
Fuentes: Rotativo en Línea y ASICH.











