28 de septiembre de 2022

Sin luces el árbol de navidad

Esteban Ramírez/GMX

Tuxtla Gutiérrez (09/12/14).- No se encenderá el árbol de Navidad en el Cañón del Sumidero. Lo que se pensaba sería un trabajo de remoción de sedimentos o algún plástico en los ductos de la cueva, no fue así. Se tendrá que implementar otra estrategia de largo plazo para recuperar  de nueva cuenta la caída de agua sobre esa formación rocosa, advirtieron autoridades de ese Parque Nacional.

Durante la permanencia, que duró seis días, de los espeleólogos en esa zona se logró corroborar lo que las autoridades ambientales suponían: la presencia de tres pozas, de la cual una de ellas es la que está manteniendo la mayor parte del agua y las otras dos que han adquirido la función de represas.

Adrián Méndez Barrera, director del Parque Nacional Cañón del Sumidero reconoció que resultaba muy difícil remover el materia de sedimento que se ha formado entorno a esas pozas, “se necesitaría equipo muy especializado, por lo tanto  decidimos no tocar las pozas las cuales se encuentran de una manera, por decirlo, natural” mencionó.

“Una de la conclusiones que ya esperábamos es que  las pozas sí están haciendo ciertas represas, pero también la realidad es que ha habido una disminución de agua  en el interior, lo que genera que el líquido no fluya de una poza a otra hasta salir a la cascada”  mencionó el funcionario.

Otro de los factores que los espeleólogos pudieron registrar es la disminución de la oquedad de la cueva y una de las razones puede ser, dijo,  la disminución de la corriente de agua hacia esa parte “Se redujo a casi la mitad, después de quince años de que se observara de cerca”

Méndez Barrera, argumentó que la opción que queda tras los resultados de la expedición, es trabajar en la parte alta de la cuenca, con las comunidades “ya vimos que dentro sería muy difícil”, dijo.

Ahora pretenden recuperar la vegetación alrededor de los sumideros que se ubican en la parte alta del Cañón del Sumidero, para alimentar e incrementar el flujo de agua hacia la parte de la cueva;  con eso se podría  pensar que empezará a fluir hasta la cascada que da formación al árbol de navidad, adelantó.

La disminución de la corriente ha puesto en riesgo, mencionó, el micro hábitat de muchas especies,  por eso se trabajara en la concientización de los pobladores de al menos cuatro comunidades de la parte alta del cañón, una de las partes más difícil, reconoció.

Para recuperar  el paisaje se necesita reforestar por lo menos 6 mil hectáreas y el trabajo requiere esfuerzo interdisciplinario, recursos pero sobre todo la voluntad de las comunidades.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.