
LA FERIA: Sin ofender
Sr. López Contaba la abuela Elena que allá en Autlán a principios del siglo pasado, una prima suya enviudó embarazada de su primer hijo porque

Sr. López Contaba la abuela Elena que allá en Autlán a principios del siglo pasado, una prima suya enviudó embarazada de su primer hijo porque

Ciro Castillo Casi nadie de los que somos terrenales sabemos latín, pero alguna vez ya hemos escuchado esta frase: “Habemus papam”.Somos tan “jalados de los

Ciro Castillo Son las 9 de la noche en el Parque de la Marimba en Tuxtla Gutiérrez y una niña que no supera los seis

Sr. López Estaba tía Lita (Carmen, Carmelita), en la cocina y oyó a tío Javier, su marido, hablando meloso por teléfono en la sala (cuando

Sr. LópezPepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, siete años mayor que este menda, era el héroe de su texto servidor cuando niño, como

Ciro Castillo Si las gallinas cacarean cuando ponen su huevo, como porqué no habría de presumirse toda la belleza con la que cuenta Chiapas, el

Sr. López Tío Pancho y tía Pura (Purificación, la pobre), eran de los de Toluca, católicos y bien portados. Tuvieron dos hijos hombres y una

Sr. LópezA estas alturas está usted muy al tanto de que la abuela materno-toluqueña, Virgen (la de los siete hijos), era venerada como cocinera y

Ciro Castillo Dicen los que saben que el papa Francisco hizo un último o uno de sus primeros milagros, mientras era enterrado en uno de

Sr. López Tía Lucrecia, de las de Autlán, era de las guapas de sacarle resina a los postes de telégrafo, con justa fama de ser