28 de septiembre de 2022

Se debe aprovechar el talento de los maestros jubilados

Esteban Ramírez/GMX

Tuxtla Gutiérrez (02/12/14).- En el sistema educativo estatal no existe un programa específico que atienda y aproveche el potencial de conocimiento que aún poseen muchos maestros de institutos tecnológicos que han decidido jubilarse. En muchas ocasiones ese cúmulo de experiencias quedan prácticamente en el olvido cuando el maestro se va a casa.

La mayoría de ellos lograron a lo largo de su vida académica experiencia en materia de  ciencia y tecnología que podrían transmitirse a las nuevas generaciones sin que esto signifiqué  continuar sujetos a las obligaciones que posee cualquier trabajador en servicio, consideró el maestro Gilberto Castañeda Ordóñez, Secretario de organización de D5-18 del Instituto Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez.

La única atención que recibe el maestro una vez jubilado es a través de  las instancias de seguridad social y tiene que ver con consultas médicas, pago de pensión y programas de recreación y esparcimiento, pero no para compartir sus valiosos conocimientos.

«A veces el trabajador una vez jubilado se deslinda de su centro de trabajo, porque le dedica tiempo a su familia, sin embargo sería óptimo aprovechar  la riqueza de conocimiento y experiencia  porque tampoco es correcto que todo ese cúmulo de sabiduría sea  echado de un momento a otro al bote de la basura y quedarse en el olvido» mencionó.

Tiene que haber programas especiales, dijo, en las que se involucre  también a la instancia de seguridad social para esa gran  cantidad de profesionales que se quedan desempleados «valdría la pena obtener de ellos más conocimiento, pero ya sin la presión que se tenía como trabajador» mencionó.

El proceso de jubilación, dijo el docente,  es una etapa en la vida en la que se presentan sentimientos encontrados, porque atrás queda gran parte de la vida dedicada a una institución y por delante viene la incertidumbre de su futuro, por eso es importante la planeación de un proyecto de vida para cuando se presenté este momento no se sufran las consecuencias  por el cambio radical de hábitos y que a veces resulta la agudización de alguna enfermedad.

«Por eso se  recomienda que el maestro antes de dar el paso de la jubilación tenga un proyecto de vida para no echarse a la hamaca y sufrir las consecuencias del olvido, porque lamentablemente eso es lo que sucede» mencionó.

Quien llega a esa etapa de la vida tiene que ser visionario, agregó, porque  se cierra un ciclo pero la vida sigue y por lo tanto  se de tener otra actividad para mantenerse ocupado y la creación de un programa que aproveche el cúmulo de conocimiento sería una opción, concluyó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.